La aniquilación de la banda terrorista Estado Islámico (EI, Daesh en árabe) en Mosul, su gran bastión iraquí, por parte de las fuerzas armadas de ese país junto a sus aliados iraníes, estadounidenses y peshmergas, encaminan, con toda probabilidad, al fin del grupo takfirí y su proyecto de califato “inspirado” en la sharia musulmana.
Además, el grupo terrorista parece desmoronarse internamente de forma acelerada tras la cada vez más probable muerte de su líder Ibrahim al-Samarrai, alias Abu Bakr al-Bagdadi. Medios iraquíes señalan que la pugna se da entre los leales a Al-Bagdadi y los que desean designar un sucesor.
El ejército sirio y sus aliados (Rusia, Irán y Hezbollah) también colocan su cuota de aporte a este desmoronamiento interno, gracias a los avances en centro, norte y sur del país, con la recuperación de pozos gasíferos (fuentes de financiamiento de Daesh) y golpes selectivos a líderes del grupo terrorista. Ciertamente parece que Daesh tiene sus días contados.

En relación a Siria, también destaca el alto al fuego por parte de Estados Unidos, Rusia y Jordania, con vinculación a todas las partes involucradas en el conflicto armados en tres provincias del suroeste del territorio sirio, lo que le ha dado un “aire” a la tensa calma de las negociaciones que emprenden el gobierno sirio y los opositores a éste, los llamados “rebeldes moderados”, en las conversaciones iniciadas este lunes en Ginebra, Suiza, auspiciadas por la ONU.
Por otro lado, un funcionario de la ONU se refirió este martes a la situación humanitaria en la Franja de Gaza, la cual calificó de inhabitable debido al bloqueo que mantiene Israel sobre el enclave palestino, cortando los suministros esenciales como agua, alimentos y electricidad. Un nuevo reporte de la ONU revela, entre otras cosas, que el Estado sionista restringió la energía eléctrica a solo dos horas diarias, el 95% del agua no es potable, la atención médica se redujo y el desempleo juvenil alcanza el 60%. No obstante, poco se habla de esta tragedia humanitaria.
Otro caso de alerta humanitaria se dio este lunes en Yemen, el país más pobre del mundo, debido a la destrucción de su escasa infraestructura sanitaria y el acceso al agua potable como consecuencia de la agresión armada encabezada por Arabia Saudita y sus aliados. El Comité Internacional de la Cruz Roja informó que ya existen 300 mil posibles casos de cólera en el país, con 7 mil nuevos cada día. Hasta ahora, más de 1600 personas han muerto por esta enfermedad.

Por último, la profunda crisis diplomática entre Catar y sus “ex aliados” parece tomar un “respiro” con la firma, este martes, de un acuerdo para combatir el terrorismo y su financiamiento, entre Doha y Washington, con la presencia del Secretario de Estado de EEUU, Rex Tillerson, lo que da a entender cierto respaldo estadounidense a la monarquía catarí. El canciller consideró además, que la postura firme y soberana de Catar es “razonable” ante las demandas de Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos, Bahrein y Egipto de cortar sus vínculos con Irán y cerrar su televisora Al-Jazeera. Parece que EEUU actúa ahora como bisagra entre estos cinco países y evita que la situación se dirija a una escalada armada como amenazaba Riad, lo que echaría al traste los planes de dominio yanqui en la región.
JO

