Medios públicos pero sin panfleto, esa es la cuestión

El Consejo de Ministros español aprobó un decreto ley de vigencia “inmediata” para elegir a un nuevo presidente de la Radio y Televisión Español (RTVE) coincidiendo con el final del mandato el actual presidente de la Corporación.

Los grupos políticos en el parlamento presentaron la lista de sus candidatos para la directiva pero no consiguieron renovarla con el apoyo necesario en la primera votación.

Así que momentáneamente los candidatos propuestos por el PSOE, Podemos, PNV y PP volverán a ser votados el miércoles. Recordemos que para la aprobación se necesita una mayoría absoluta y el respaldo de al menos cuatro grupos.

No es un dato menor que Ciudadanos declinó hacer propuestas porque está en desacuerdo con el procedimiento de regular esta situación por decreto, así que durante la votación abandonó el Congreso.

La candidatura de PSOE y Podemos recibió 150 votos, mientras que la del PP recabó 128. Además, se registraron 27 votos en blanco y uno nulo, en el que estaba escrito el nombre de Lauren Postigo, el fallecido crítico musical.

“Estilo chavista”

La bancada Popular, rabiosa y paranoicamente “antichavista”, aseguró que el PSOE y Podemos protagonizaron un espectáculo bochornoso para repartirse RTVE “como si fuera un zoco (mercadillo)” y además ponen en marcha “un sistema de renovación urgente de estilo chavista y bolivariano“.

Analistas consideran que la verdadera discusión, más allá del decreto de renovación de directiva, es la necesidad de contar con una televisión pública de calidad, informativa y con pluralidad de voces, sin el grosero sesgo político que la ha caracterizado hasta ahora.

El proceso catalán, los altos niveles de corrupción del PP y la política interna venezolana, son unos de los tópicos más sesgados en la RTVE.

El uso de la televisión pública como medio de propaganda del gobierno de turno no es exclusivo de España y está presente en la mayoría de países presidencialistas.

En Venezuela –país antimodelo para los europeos- los medios estatales son señalados como un apéndice del PSUV y se caracterizan por la inexistente crítica hacia la gestión gubernamental y la invisibilización de actores sociales y políticos disconformes con Nicolás Maduro.

Financiamiento privado

A España se le abre una nueva vía para financiar RTVE. Es muy probable que el nuevo Gobierno de Pedro Sánchez haga que Netflix, Amazon Prime y HBO paguen la tasa de la televisión pública española igual que hacen las cadenas privadas o las plataformas como Movistar y Vodafone.

Con esta tasa, el Gobierno mataría dos pajaros de un tiro. Por un lado, lograría mayor financiación para los medios públicos, y por el otro, conseguiría que los citados gigantes de la tecnología y la televisión a la carta pagasen más impuestos en España.

ER

Artículos relacionados