La contaminación de los incendios forestales de la costa oeste se mide en Nueva York y Boston

La contaminación de los incendios forestales de la costa oeste se mide en Nueva York y Boston

Los incendios forestales de Estados Unidos y Canadá, incluido el “monstruoso” incendio de Bootleg, de dos semanas de duración, provocaron una contaminación atmosférica perjudicial en ciudades tan lejanas como Nueva York, donde el índice de calidad del aire (AQI) de las partículas finas alcanzó 170, un nivel considerado perjudicial incluso para las personas sanas y nueve veces superior a las recomendaciones de exposición de la OMS.

Filadelfia alcanzó los 172, mientras que otras ciudades del noreste, como Boston y Hartford (Connecticut), tuvieron lecturas en la zona insalubre por encima de 150.

En 13 estados occidentales, más de 80 grandes incendios forestales han calcinado en las últimas semanas casi 1,3 millones de acres de vegetación arrasada por la sequía, una superficie mayor que la del estado de Delaware, según el Centro Nacional Interagencial de Incendios de Boise (Idaho).

Canadá también se siente afectada

En el oeste y centro de Canadá han ardido varios centenares de incendios más, incluidos 86 clasificados como fuera de control el martes en la Columbia Británica, por lo que las autoridades declararon el estado de emergencia.

La fuerte exposición al humo de los incendios forestales se ha relacionado con consecuencias respiratorias a largo plazo para los bomberos, así como con graves efectos sobre la salud de la población en general.

“La exposición al humo de los incendios forestales (…) aumenta la susceptibilidad a las infecciones respiratorias, incluido el COVID, incrementa la gravedad de dichas infecciones y dificulta la recuperación”, declaró por correo electrónico la asesora federal de recursos aéreos Margaret Key.

Los propios incendios forestales suponen un riesgo más directo para la vida y la propiedad

Desde que estalló el 6 de julio, el incendio de Bootleg ha destruido unas 388.600 hectáreas de matorral y madera en el Bosque Nacional Fremont-Winema y sus alrededores, a unos 250 kilómetros al sur de Portland.

Solo otros tres incendios forestales de Oregón en el último siglo han quemado más territorio.

“La lucha contra este incendio es un maratón, no un sprint”, dijo el comandante del incidente, Rob Allen, citado por Reuters. “Estamos en esto durante todo el tiempo que sea necesario para contener con seguridad este monstruo”.

Al menos 67 casas han sido destruidas en Oregón y otras 3.400 fueron catalogadas como amenazadas, con un estimado de 2.100 personas bajo órdenes de evacuar o estar listas para huir en un momento.

  • Los científicos han atribuido la creciente frecuencia e intensidad de los incendios forestales a la prolongada sequía y a los crecientes episodios de calor excesivo.

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