El Partido Democrático (PD) del ex primer ministro Matteo Renzi resultó derrotado en la segunda vuelta de las elecciones municipales celebradas en Italia.
Las alianzas de centroderecha, conformadas entre otros por Forza Italia, el partido de Silvio Berlusconi, y la xenófoba Liga Norte de Matteo Salvini, se han impuesto en varias ciudades italianas, incluso en las que no gobernaban desde hacía años como Génova, bastión histórico de la izquierda y ciudad natal de Beppe Grillo.
Las elecciones se llevaron a cabo en las ciudades con más de 15 mil habitantes en las cuales ninguno de los candidatos había alcanzado más del 50% de los votos en la primera vuelta de los comicios el pasado 11 de junio.

Los italianos votaron en el segundo turno para renovar los gobiernos de 111 ayuntamientos, entre ellos 22 capitales de provincia y tres regionales: Génova, Catanzaro y L’Aquila. De estos 25, 15 estaban hasta ahora en manos del centroizquierda mientras que los otros 5 estaban gobernados por coaliciones de centroderecha.
Los comicios celebrados le han dado una vuelta al mapa político y las formaciones conservadoras pasarán a gobernar ahora 15 ciudades mientras que el centroizquierda conservará sólo 4. Otro gran triunfador fue la abstención que se situó en 47%.
El ex primer ministro italiano justificó el batacazo del centroizquierda como consecuencia de las fricciones de los últimos meses dentro del PD, que llevó a la cima de la formación y el nacimiento de un nuevo partido formado por parte de sus disidentes, contrarios al liderazgo del político toscano.
Cabe destacar que la votación se produjo en plena polémica por los discursos y comentarios xenófobos por parte del líder de la Liga que, lejos de ser castigado en las urnas, lamentablemente le han dado crédito.
MT

