Huelga chilena acorrala a Piñera

Pese a que Piñera pidió perdón y ya introdujo ante el Congreso la primera de las leyes de su «agenda social», que implica la anulación de los precios de la electricidad, la huelga general en Chile continúa y los toques de queda, también.

El pueblo chileno tiene su propia agenda. Este jueves se cumple el segundo día de la huelga general convocada por la Central Unitaria de Trabajadores de Chile (CUT) contra las medidas económicas de Piñera, que desataron una protesta el pasado viernes en Santiago, pero que se extendió como pólvora por todo el país.

Bajo el lema «Nos Cansamos, Nos Unimos», los chilenos exigen la renuncia de Sebastián Piñera y un verdadero cambio del llamado «milagro chileno», un modelo económico neoliberal basado en la doctrina del libro «el ladrillo», instaurado por la dictadura de Augusto Pinochet desde 1973, y que ha causado una enorme brecha social entre ricos y pobres.

La primera jornada de la huelga de dos días, consistió en manifestaciones pacíficas y cacerolazos en todas las regiones.

Los chilenos también exigen el cese de la represión militar, del toque de queda y que el Ejército regrese a sus cuarteles.

Sobre este tema, Piñera dijo este jueves en una rueda de prensa que su Gobierno trabaja en un plan de normalización para reducir los toques de queda y acabar con los estados de emergencia.

«Todos queremos levantar los estados de emergencia, pero un Presidente tiene que actuar con responsabilidad y yo tengo plena conciencia de mi deber y obligación de hacer y utilizar todos los instrumentos que me otorga la Constitución y la ley, para proteger a nuestros compatriotas, su propiedad, la normalidad de su vida”, sostuvo.

Este jueves la huelga continúa y su agenda se centra en cabildos populares para discutir el tipo de modelo y el rumbo que desean los chilenos para su país.

Chile sigue en llamas

Durante la noche del martes (el quinto día de toque de queda), según reportan medios locales, los disturbios disminuyeron en la capital, Santiago, más no así en el interior del país, donde continuaron los incendios y saqueos, en los que se han visto salpicados militares y carabineros.

Las manifestaciones que estallaron el pasado viernes, dejan hasta ahora 18 muertos, entre ellos un niño de cuatro años. De acuerdo al Gobierno, de estas bajas sólo cinco han sido responsabilidad de agentes del Estado, mientras las denuncias de violaciones a los DDHH, arrestos arbitrarios y torturas bajo custodia se multiplican.

El último reporte del Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDH) cuenta, además, 535 personas heridas -239 de ellas por armas de fuego- y 2.410 detenidos.

MMMV



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