Hay que armarlos a todos es la premisa en EEUU

En estados unidos se calcula que hay más armas que personas.

Según datos del Congreso de los Estados Unidos (EEUU), en el país hay más armas que personas, y aproximadamente 30 personas son heridas, diariamente, por un arma de fuego. Todo esto ocurre bajo el marco de la legalidad, la misma que los demócratas han intentado regular por más de 200 años.

En la nación americana, amparada bajo la segunda enmienda de su Constitución, está autorizado y tiene carácter legal, la compra y venta de armamento de cualquier tipo; dentro de la nación también es permitida la libre circulación. Esta es una de las causas de centenares de ataques cada vez que una persona decide arremeter contra una población u objetivo específico.

La venta de armas es totalmente legal

Aquella famosa segunda enmienda fue creada en el año 1791 y se hizo en medio de un contexto distinto; en aquellos años se preveía la idea de armar a la población como método defensivo ante las posibles amenazas de invasión extranjera o de alguna etnia cercana. El mundo ya no es el mismo, y el tener un gran número de armamento circulando entre la población civil solo aumenta las probabilidades de que día a día millares de escenarios violentos se hagan posible.

Pero, ¿por qué la nación más poderosa del mundo no tiene un control de armas? Muchas especulaciones se han dicho y muchos han sido los esfuerzos de presidentes como Bill Clinton y Barack Obama por colocar un control correcto ante la distribución de armas entre civiles.

Su principal enemigo, la Asociación Nacional del Rifle, es la organización defensora de la tenencia de armas más grande que hay en EEUU: es una de las principales financiadoras de campañas políticas, y moviliza a miles de personas, lo que le da facilidad de ejercer presión política, y realizar movimientos en el Congreso a favor de sus intereses.

Se han presentado casos por uso de armas en menores de edad

Para nadie es un secreto el poder que las grandes corporaciones tienen en el Congreso de EE.UU. y cómo las leyes norteamericanas se moldean de acuerdo a los intereses de tales corporaciones que financian las grandes campañas políticas, a través de «donativos». Son pocos los políticos que desean enfrentar tales presiones, dejando vacíos o amenazas para la ciudadanía que nadie discute.

Una prueba de ello es la falta de interés por parte del presidente estadounidense Donald Trump, en cuya declaración posterior a la masacre en Las Vegas, apenas mencionó algo relacionado a los hechos y horas después su portavoz declaró que era «prematuro» hablar de un control de armas. Habría que preguntarle a las 11 mil 652 personas que han sido víctimas en los 46 mil 595 incidentes armados ocurridos desde el 1º de enero del presente año, hasta el pasado 2 de octubre.

KH

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