Las imágenes de miles de asientos vacíos durante el juego de Uruguay contra Egipto en el Mundial de Fútbol de Rusia llamó poderosamente la atención ya que la talla de este evento deportivo hace que las entradas a cada encuentro se agoten con semanas de anticipación.
«Podemos confirmar que se vendieron 32.278 boletos para el partido entre Egipto y Uruguay en Ekaterinburg», dijo un portavoz de la FIFA a una cadena informativa internacional.
Sin embargo, y aunque las entradas al partido estuvieron a punto de agotarse, más de 6 mil butacas, alrededor de 20% de la capacidad del lugar, quedaron desocupadas, a pesar de que, efectivamente, la gran mayoría de los boletos se vendieron.

Aún la máxima autoridad del balompié mundial no tiene respuesta, ni explicación para el curioso hecho en el que Uruguay consiguió la victoria con un gol en el minuto 90 de José María Giménez.
De hecho, en un comunicado emitido previamente, la FIFA aseguró que a solo siete días del primer partido del Mundial se habían vendido 2.403.116 entradas desde que comenzó su mercadeo, en septiembre de 2017.
Paradójicamente, el Ekaterinburg Arena tuvo que ser ampliado y se construyeron dos tribunas temporales en cada extremo para cumplir con el requisito de capacidad mínima del torneo.
Los asientos adicionales, establecidos fuera de la estructura original del estadio, se retirarán una vez que finalice el campeonato. La 21° edición del Mundial de Fútbol se realiza en Rusia y se jugará desde el 14 de junio hasta el 15 de julio.
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