Según el presidente de Colombia, Iván Duque, entre 2018 y 2019 se ha reducido en 25% la tasa de homicidios de líderes sociales, una cifra que contradice las ofrecidas por las organizaciones de defensa de los Derechos Humanos del país andino.
De acuerdo a Bogotá, entre el 1 de enero y el 17 de diciembre de 2019 se registraron 84 homicidios contra líderes sociales, 112 casos menos que el año anterior.
Y los datos oficiales no contradicen a cualquier tipo de organismos, sino a las Naciones Unidas. La oficina del representante en Colombia de la Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Alberto Brunori, informó el 10 de diciembre que «por lo menos 86 defensores y defensoras fueron asesinados en Colombia» en 2019.

Otras, como el Instituto de Estudios sobre Paz y Desarrollo (Indepaz) reportó 155 homicidios de líderes sociales y defensores de derechos humanos, casi el doble de lo que admite el ultraconservador Iván Duque. Y con el año anterior, el 2018, cuando Duque dice que fueron 112 Indepaz afirma que los muertos fueron 282.
Además, si de extensión geográfica se trata, Indepaz ubica los homicidios en 78,12% de los departamentos del país, es decir, en 25 de las 32 jurisdicciones de Colombia. Los líderes asesinados generalmente eran activistas en defensa de las tierras arrasadas por grandes transnacionales o campesinos desplazados forzosamente por paramilitares, uno de los pilares fundamentales de la guerra civil colombiana.
MMMV/VTactual
Gobierno colombiano incapaz de frenar asesinato de líderes sociales

