Una gran polémica se ha despertado en la sociedad colombiana, tras el levantamiento de dos sanciones que prohibían el consumo de drogas y la ingesta de bebidas alcohólicas en la vía pública. Las normas derogadas facultaban a los organismos policiales a incautar la conocida “dosis mínima” de las sustancias prohibidas, hecho que ahora califica como ilegal.
Para llegar a este punto, la Corte Constitucional abolió dos normas del Código Nacional de Policía, que señalaban que el consumo de estas sustancias en la vía pública afectaba “la tranquilidad y relaciones respetuosas de las personas”, por lo que estos actos eran considerados “contrarios al cuidado e integridad del espacio público”.

Alejandro Matta Herrera y Daniel Porras Lemus, son los dos ciudadanos de Medellín que demandaron la anulación de las normas, para lo que alegaron que ellas son lesivas del derecho a las libertades individuales y al derecho colectivo al uso común del espacio público. Para Matta, quien es abogado y profesor universitario, el consumo de estas sustancias no afecta el derecho de terceros, pero sí la de la persona que consume. Sostiene que la medida se hace necesaria, sin embargo, en lugares públicos destinados al disfrute de niños.
Impulso al consumo
El presidente colombiano Iván Duque, se pronunció sobre la polémica decisión. Dijo que acatará la modificación, pero que seguirá impulsando la lucha contra el microtráfico de estupefacientes.

Por su parte el senador Álvaro Uribe Vélez, atacó a la Corte Constitucional de su país. “La Corte Constitucional, en nombre del ‘libre desarrollo de la personalidad’, estimula el consumo de licor y de drogas en lugares públicos”. La reacción de Uribe sorprende a propios y extraños, dadas sus vinculaciones históricas con elementos del narcotráfico.
RB

