#VTactualEfeméride La batalla de Carabobo: un referente histórico de la nacionalidad venezolana

#VTactualEfeméride La batalla de Carabobo: un referente histórico de la nacionalidad venezolana

El pueblo venezolano tiene una herencia festiva llena de simbolismo y referentes históricos que han permitido a lo largo del tiempo, afianzar una historia común, integradora y colectiva. Una tradición patria que ha logrado, sin duda alguna, la consolidación de una identidad nacional.

Conmemorar y celebrar hechos del pasado, ha sido una práctica que, desde el siglo XIX, se estableció como ritualidad política para la construcción del Proyecto Nacional. Durante años, se establecieron una serie de ceremonias cívicas que permitieron la conexión con los hechos fundacionales de la República, teniendo en la independencia, el origen de la nacionalidad.

Así, hitos como el 19 de abril, 5 de julio y 24 de junio, se convirtieron rápidamente en las fechas fundamentales que se instituyeron como fiestas nacionales. Estas y otras celebraciones patrias, se han caracterizado por la solemnidad de sus actos públicos y oficiales, pero la resignificación dada en los últimos tiempos, ha permitido una mayor movilización popular y valorización de la historia venezolana.

Detalle de la pintura de la Batalla de Carabobo realizada por Martín Tovar y Tovar, entre 1884 y 1888. Se encuentra en en el salón Elíptico del Palacio Federal Legislativo. Asamblea Nacional

La batalla de Carabobo, el 24 de junio de 1821, es un referente de suma importancia dentro de la memoria colectiva del pueblo venezolano. Hablar de Carabobo es tener presente la fecha que marcó el sello definitivo de la independencia absoluta de Venezuela y en ella, se engloban los puntos más resaltantes de la genialidad de los patriotas en el campo de batalla.

“Una esplendida victoria”

Después de diez años de guerra cruenta y sangrienta, el libertador Simón Bolívar lideraría en 1821, uno de los hechos militares de mayor grandeza dentro de su carrera. Ya para 1819 en su Discurso de Angostura, Bolívar presenta su proyecto político de la Gran Colombia, pero antes, debía asumir el mando completo de las operaciones militares.

Inicia así su campaña para la liberación de la Nueva Granada. Luego del triunfo de Boyacá y durante el año 1820, el Libertador comienza los preparativos de lo que posteriormente se conocerá como la Campaña de Carabobo. Estrategia que se detendrá momentáneamente, por la firma de los tratados de Armisticio y Regularización de la Guerra, entre Bolívar y el jefe español Pablo Morillo.

Sin embargo, a finales de enero de 1821, la ciudad de Maracaibo que, desde el primer momento había jurado fidelidad al rey, decide incorporarse al proyecto patriota. Una situación que traería desventajas para las fuerzas realistas y tras la falta de entendimientos entre ambos bandos, impulsa la reanudación del conflicto bélico.

Las operaciones de la Campaña de Carabobo se retoman en el mes de abril de 1821. Durante este tiempo, las maniobras militares del Libertador en diferentes lugares del territorio, permiten obtener posición ventajosa frente al enemigo, obligando a las tropas reales a un encuentro inminente en las sabanas de Carabobo.

Llegado el día, un ejército moralizado y entusiasta, liderado por Bolívar y los demás jefes militares como José Antonio Páez, Manuel Cedeño y Ambrosio Plaza, protagonizan aquella mañana del 24 de junio de 1821, uno de los combates más contundentes del proceso independentista.

Recreación de la batalla en el campo de Carabobo

La batalla de Carabobo fue la expresión del genio estratégico y táctico del Libertador y sus jefes patriotas. Además significó, en términos militares, la derrota categórica del imperio español en territorio venezolano. Y en términos políticos, representó la conquista de la independencia no solo de Venezuela sino de la Gran Colombia, así como el camino para la liberación del Sur.

Con este triunfo se abría un paso importante para la región. Así lo señalaría Bolívar en el parte de guerra que enviaría al Congreso de Colombia el 25 de junio de 1821: “…Ayer se ha confirmado con una esplendida victoria el nacimiento político de la República de Colombia…”.

Carabobo es una victoria popular

La batalla de Carabobo también significó la esencia del protagonismo popular. En ella se dieron cita pardos, negros, mulatos, indígenas, mujeres y llaneros provenientes de toda la geografía nacional. Una muestra de la fuerza patriota en el territorio.

Una de estas figuras que representó la participación popular fue Pedro Camejo, afrodescendiente y llanero, mejor conocido como el Negro Primero. Bajo las órdenes de Páez, mostró valentía y arrojo en el campo de batalla. Muere en combate pero sus acciones lograrían inmortalizar su nombre en la memoria colectiva del pueblo venezolano.

Restos simbólicos de Pedro Camejo, el Negro Primero, en el Panteón Nacional de Venezuela
Los restos simbólicos de Pedro Camejo, el Negro Primero, fueron llevados al Panteón Nacional de Venezuela en el año 2015

Sin duda alguna, para la población venezolana, la batalla de Carabobo es sinónimo de grandeza militar, de participación popular, unida cívico-militar y de soberanía nacional. Un hito que está presente como elemento cohesionador de la conciencia histórica del venezolano y es un ejemplo permanente de la valentía del pueblo en la defensa de su territorio.

Y como diría el presidente Hugo Chávez en el año 2005, durante la conmemoración del aniversario de la batalla: “…Carabobo es lección por tanto de heroísmo supremo, Carabobo es parto, Carabobo al mismo tiempo es el entierro del imperialismo, del viejo imperialismo de 300 años y Carabobo es el parto de la patria, es el parto de la libertad y el parto de un proyecto que aún no ha concluido...”.

 

Simón Sánchez/VTactual

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