El juego que planteó uno de los bandos se tornó violento, rudo, con jugadas sucias que debilitaron hasta a sus más fieles seguidores. Pero la elección de la Asamblea Nacional Constituyente despejó el campo, y el anuncio de unas elecciones regionales cambió por completo el panorama, parecía que las reglas de juego se cumplirían.
No quedaba entonces otra alternativa que reactivar el diálogo entre dos rivales enfrentados en el campo político. Sin embargo, uno de los jugadores paró el balón en mitad de la cancha y dijo que no jugaba más.
IMPORTANTE:reitero a Vzla y al mundo que hoy no hay diálogo y no lo habrá hasta que se cumplan condiciones dichas en comunicado de la Unidad
— Julio Borges (@JulioBorges) September 13, 2017
Julio Borges, señalado por el Gobierno venezolano de viajar por el mundo buscando la intervención de naciones extranjeras en su país, enfatizó desde su cuenta en Twitter que no hay diálogo ni lo habrá, para horas más tarde aparecer en una foto, tratando de salir o asomarse a escondidas desde el salón donde se desarrollan los encuentros para el diálogo.

Una vez más, mintieron y quedaron en evidencia. Un autogol para sus seguidores, que parecen no perder su capacidad de asombro ante las jugadas dispersas y desordenadas de sus dirigentes.
Los seis puntos de acuerdo
Sin embargo, la iniciativa del presidente Maduro avanza, el expresidente de República Dominicana, que ha fungido como mediador, manifestó sentirse esperanzado «de que efectivamente pueda haber a través del diálogo, a través del entendimiento y la razón, una solución pacífica y democrática a la situación de Venezuela».
Por su parte, la delegación venezolana encabezada por el alcalde de Caracas, Jorge Rodríguez, se muestra decidida en este estrategia para el encuentro. En tal sentido, Rodríguez anunció seis pasos en los que ya se ha avanzado: rechazo de cualquier tipo de intervención extranjera, discusión y el respeto del cronograma electoral ya en curso, la comisión de la verdad de la Asamblea Nacional Constituyente, acatamiento de la Asamblea Nacional a decisiones del Tribunal Supremo de Justicia, medidas económicas del Gobierno nacional y el reconocimiento internacional de la Asamblea Nacional Constituyente.
Una comisión de seguimiento conformada por factores de ambos sectores, velarán que estos acuerdos se cumplan. Pero queda la duda sobre cómo responderán a la militancia de la derecha, a la que anuncian que no habrá diálogo, desde el salón donde se sientan para iniciar el diálogo.
JS

