El Cinco de Mayo no es:
– El Día de la Independencia de México. No es el 4 de julio de México. La independencia de México es el 16 de septiembre.
– México no lo celebra, excepto en el Estado de Puebla, donde ocurrió la Batalla de Puebla en 1862.
– No es una excusa para comer tacos y beber tequila o vestirse como el estereotipo del mexicano con poncho y sombrero.
– No es una fiesta real.
– Los mexicanos no lo festejan.
– No somos una cultura homogénea. Solo porque somos hispanos no significa que festejemos las mismas fiestas.
Esto se logra leer en un gran cartel que Adriana Hernández, profesora del idioma español en una escuela secundaria en Dallas-Texas, EEUU, que al ver las graves confusiones de sus alumnos y asombrada por los falsos conceptos con respecto a este día, decidió plasmarlo en este recordatorio que aclara en sencillos puntos sobre lo que no significa esta fecha.
“Les pregunté lo que sabían de la fecha y me contestaron cosas que se ven en la televisión, los clásicos estereotipos del tequila, los tacos y el sombrero”, declaró Hernández.
La fotografía de este cartel fue publicada por uno de los alumnos de la señorita Hernández, Bryan Parra y ha sido compartida más de 80.000 veces en los primeros días de su publicación.
Lejos de ser una fiesta en la que se abusa del tequila y el guacamole, el uso de bigotes falsos, sombreros charros y maracas, el 5 de mayo ha ido luchando, contra la transculturización y la brutal alienación a la que las sociedades hispanas se ven sometidas año tras año.
Generaciones de jóvenes se ven abrumadas por el bombardeo de otras potencias imperiales, que pretenden borrar de un plumazo toda la historia, tradiciones y costumbres de los pueblos vecinos o simplemente deformarlas reduciéndolas a típicas fiestas de excesos, con contenidos superficiales y vacíos.
La sociedad latinoamericana está cansada de que se apropien de su cultura o de que se mantenga el irrespeto y falta de interés por conocerla.

VTB

