Puerto Rico: Navidad en la penumbra

El Gobierno de Donlad Trump parece poner en evidencia su desidia y desinterés absoluto por la calidad de vida de los seres humanos dejando a Puerto Rico sin luz durante esta Navidad.

Tras pasar más de tres meses del huracán María, en Puerto Rico siguen muchas localidades sin luz, sin Internet y sin agua, lo que representa la falla de servicios básicos más larga de la historia moderna de la nación caribeña.

La empresa estatal Autoridad de la Energía Eléctrica (AEE) precisó que 65 por ciento de la población se mantiene sin energía eléctrica, mientras que los puertorriqueños iluminan sus hogares en estas navidades con baterías y otras alternativas.

El Banco Popular de Puerto Rico, Progreso Económico, recordó la situación financiera de la isla con una deuda de más de 9.000 millones de dólares, por lo que no se ha recuperado tras el paso del huracán.

Puerto Rico sin luz y agua

El gobernador de Puerto Rico, Ricardo Rosselló, aseguró que a mediados de diciembre la isla iba a contar con el 95 por ciento de la generación de electricidad, pero hasta la fecha en ese país las personas todavía no cuentan con el servicio básico.

Asimismo, las condiciones en Puerto Rico han debilitado el turismo, que es la principal fuente de ingresos.

La falta de respuesta gubernamental ha hecho salir a los habitantes de la isla a las calles a protestar.

“Entendemos que solamente la presión pública, la presencia -en los medios- es bien efectiva, y así logramos que se haga algo”, dijo Salvador de la Cruz, vecino de Ciudad Universitaria.

“Entendemos que, detrás de la política del gobierno, de lentitud, de arrastrar los pies con relación a reactivar el sistema de energía eléctrica, está la intención de presionar al pueblo puertorriqueño para que acepte la privatización. Entendemos que el Gobierno está detrás y apoyan la privatización de los servicios básicos a los que tenemos derechos”, sentenció.

Una triste historia de Navidad

Tres días antes de Navidad, Doris Martínez y su hija Miriam Narváez hacían cola con muchos de sus vecinos frente a la alcaldía de Morovis, una localidad de 30,000 habitantes sin electricidad en el centro montañoso de Puerto Rico a tres meses y una semana después del paso del huracán María.

Esperaron durante dos horas bajo el sol implacable a que les entregaran su ración bisemanal: 24 botellas de agua y una caja de cartón con tortillas, verduras enlatadas, cereales y otros productos básicos.

Martínez, de 73 años, colocó el agua sobre los alimentos y ascendió la ladera escarpada a la casa donde vive sola, lava y escurre su ropa a mano y se encierra por las noches por miedo a los ladrones.

Su hija de 53 años cargó los bienes en su auto y fue al complejo de viviendas públicas para hacer cola con decenas de vecinos para cocinar en uno de los seis quemadores de gas en la oficina del administrador.

Ni el Gobierno de Estados Unidos ni de Puerto Rico han restablecido los servicios en la isla.

Con Información de Agencias

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