26 de marzo: Día mundial de prevención del Cáncer del Cuello Uterino

26 de marzo: Día mundial de prevención del Cáncer del Cuello Uterino

El 26 marzo de cada año se conmemora el Día Mundial de la Prevención del Cáncer de Cuello Uterino (CCU) a modo de establecer acciones que incentiven la importancia de efectuarse controles ginecológicos y así evitar enfermedades, entre ellas, el cáncer.

Cifras en el Mundo: A nivel mundial, el CCU es el cuarto cáncer más frecuente en las mujeres. Según la OMS, se calcula que en 2012 hubo 530 000 nuevos casos, que representaron el 7,5% de la mortalidad femenina por cáncer. De las aproximadamente 270 000 defunciones por CCU que se registran cada año, más del 85% se producen en los países en desarrollo.

En los países desarrollados, se han puesto en marcha programas que permiten que las mujeres se sometan a pruebas de detección de la mayor parte de las lesiones precancerosas en fases en que todavía pueden tratarse fácilmente. En esos países el tratamiento precoz previene hasta el 80% de los casos de CCU. Por el contrario en los países en desarrollo, el escaso acceso a pruebas de detección eficaces significa que, con frecuencia, la enfermedad no se detecta hasta las fases más avanzadas, cuando aparecen los síntomas. Además, las perspectivas de tratamiento de la enfermedad en una fase tan avanzada no siempre son buenas, por lo que en estos países la tasa de mortalidad por CCU es más alta.

La elevada tasa de mortalidad mundial por CCU (52%) podría reducirse con programas de detección y tratamiento eficaces.

¿Cómo se mueven estos lamentables números en Venezuela?

El Virus de Papiloma Humano es el factor responsable en el 95 por ciento de los casos de cáncer de cuello uterino en Venezuela. Entre 25 y 55 años de edad, es el promedio de las afectadas por esta patología en nuestro país. Y sólo se contagia a través de la transmisión sexual.

Aunque no se registran cifras oficiales, la Federación Médica Venezolana ha anunciado que desde el 2015 anualmente contabilizan 4 mil 500 nuevos casos. Las últimas cifras que se manejan datan desde 2009, de una investigación del epidemiólogo Capote Negrín. Para esa fecha, 1.570 defunciones se registraban por esta causa y 3 mil 800 casos.

Los síntomas del CCU: Estos suelen aparecer únicamente cuando el cáncer está en una fase avanzada. Algunos de ellos son;

  • – Sangrado vaginal irregular intermenstrual (entre periodos menstruales) o sangrado vaginal anormal después de haber tenido relaciones sexuales.
  • – Dolor de espalda, piernas o pélvico.
  • – Cansancio, pérdida de peso, pérdida de apetito.
  • – Molestias vaginales o flujo vaginal oloroso.
  • – Hinchazón de una sola pierna.

En fases más avanzadas pueden aparecer síntomas más graves.

Sepa cuáles son los factores de riesgo que favorecen la persistencia de los PVH y su evolución hacia un CCU:

  • – Inicio de las relaciones sexuales a temprana edad.
  • – Cambios frecuentes de pareja.
  • – Consumo de tabaco.
  • – Inmunodepresión (por ejemplo, las personas infectadas por el VIH corren un mayor riesgo de infección por PVH y padecen infecciones provocadas por un espectro más amplio de estos virus).
  • La detección del CCU: Las pruebas de detección del CCU se realizan en mujeres que no tienen síntomas y se sienten perfectamente sanas, con el fin de detectar lesiones precancerosas o cancerosas. Si en el cribado se detectan lesiones precancerosas, éstas pueden tratarse fácilmente para evitar que se desarrolle un cáncer. Esas pruebas también permiten detectar el cáncer en sus fases iniciales, en las que puede tratarse con un pronóstico de curación muy bueno.
  • Actualmente, existen tres tipos diferentes de pruebas de detección:
    • Citología convencional (prueba de Papanicolaou) y citología en base líquida.
    • Inspección visual tras la aplicación de ácido acético.
    • Pruebas de detección de tipos de PVH de alto riesgo.
    • Vacunación contra los PVH: En la actualidad hay dos vacunas que protegen contra los PVH 16 y 18, causantes del 70% de los casos de CCU, como mínimo. Las vacunas pueden conferir cierta protección cruzada frente a otros tipos de PVH menos comunes que también son causa de este cáncer. Una de las vacunas también protege contra los tipos 6 y 11, causantes de verrugas anogenitales.
  •  Los resultados de los ensayos clínicos muestran que ambas vacunas son seguras y muy eficaces en la prevención de la infección provocada por PVH 16 y 18. Las dos vacunas funcionan mejor si se administran antes de la exposición a los PVH. Por tanto, es preferible administrarlas antes del inicio de la vida sexual. Las vacunas no sirven para tratar las infecciones por PVH ni las enfermedades asociadas, como el cáncer.

Algunos países han empezado a vacunar a los niños, dado que la vacuna previene distintos tipos de cáncer genital tanto en hombres como en mujeres; además, una de las dos vacunas disponibles también previene las verrugas genitales en ambos sexos. La OMS recomienda que se vacune a las niñas de edades comprendidas entre los 9 y los 13 años. La vacunación contra los PVH no sustituye a las pruebas de detección del CCU. En los países donde se introduzca la vacuna, podría seguir siendo necesario crear programas de detección o afianzarlos.

CC

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