Jorge Bergoglio, mejor conocido como el Papa Francisco, actual Sumo Pontífice de la iglesia católica, señaló el pasado domingo en el cuarto día de su visita a Colombia, que enviaba «saludos a Su Excelencia (Nicolás Maduro) y a todo el pueblo de Venezuela, rezando para que en toda la nación se promuevan caminos de solidaridad, justicia y concordia, fervorosamente invoco ante ustedes bendiciones divinas de paz».
Adicional a ello, el pasado miércoles en el vuelo que se dirigía hacia territorio neogranadino, pidió mientras sobrevolaba territorio venezolano una oración, en la cual indicó sus grandes deseos de estabilidad para la concepción de un diálogo entre todas las partes, para así acabar con la violencia y la alteración del orden en la región.
Previamente algunos medios afirmaron que la visita del fervoroso líder a tierras antioqueñas tenía un objetivo característico con la nación y se conversaría con las autoridades políticas del país donde uno de los temas a tocar sería el «tema Venezuela».
Dicha información fue desmentida recientemente por las mismas autoridades del Vaticano quienes advirtieron que la visita del Papa a territorio colombiano era netamente apostólica y que en ningún momento se conversó con factores políticos para tratar algún tópico en específico.
Esto deja a la Conferencia Episcopal un tanto mal parada ante sus recientes anuncios en los que pedían formalmente una reunión con su máximo líder para tratar temas relacionados a las políticas actuales del gobierno de Nicolás Maduro.
KH

