Una estrategia cuestionable en la NBA

Considerada por muchos en el medio como una plaga, la estrategia de la derrota, conocida como «tanking», es ampliamente cuestionada en la NBA, liga de baloncesto estadounidense, por ir contra las leyes no habladas de competitividad entre las franquicias que hacen parte del juego. Se trata de la búsqueda de sumar derrotas para quedar entre los equipos con peor marca de una temporada, y así aprovechar la regla de la lotería del draft, que fundamentada en la equidad privilegia con mayores opciones a los peores conjuntos.

Para entrar en contexto, partamos de la base de que cada equipo recibe por ley dos elecciones en el draft de cada año, donde se escoge a las jóvenes promesas de los institutos y universidades para potenciar la plantilla de los conjuntos.

El draft, dividido en dos rondas, tiene entonces un total de 60 elecciones (30 equipos, 2 cada uno), y quienes vayan escogiendo en los primeros puestos tienen, en teoría, la ventaja de poder hacerse con los mejores jugadores disponibles.

Ahora, ¿funciona perder para tener mejores oportunidades de escoger primero? Veámoslo con algunos ejemplos. Para comenzar, el más emblemático de la era actual: los 76ers de Filadelfia tienen años inmersos en una reconstrucción total de su plantilla, que ha pasado por varias temporadas entre los peores y años consecutivos de «top picks» en el draft, es decir, con elecciones privilegiadas.

Después de tiempos de gloria vividos a finales de los años ’90 y principios del siglo XXI, de la mano de Allen Iverson, los Sixers pasaron por altibajos hasta 2013, cuando se decidió finalmente dar un vuelco completo al equipo, comenzando a perder muchos partidos en aras de la reconstrucción de la plantilla.

De todas las elecciones propias en el draft de los últimos 4 años, solo dos (Joel Embiid y Ben Simmons) son parte importante de la actualidad del equipo, que finalmente pareciera haber tomado el rumbo victorioso. Apenas esta temporada 2017-2018 han vuelto a pelear por puestos de Playoffs, y aunque puede considerarse un éxito, suena a poco considerando los años sacrificados y la cantidad de top picks que han tenido: de ellos, ningún otro se mantiene en el equipo actualmente.

Otro ejemplo clave es de los Lakers de Los Ángeles: de la gloria y los campeonatos de la mano de Kobe Bryant, pasaron a ser uno de los peores equipos de los últimos cursos. Eso, por el momento, se ha traducido en varias elecciones privilegiadas en el draft, aunque por ahora no se ven los frutos. ¿Valdrá la pena este sacrificio para un equipo acostumbrado a ganar en todas las épocas de la liga?

El último ejemplo contradice contundentemente la eficiencia del tanking. Los Warriors de Golden State son actualmente el equipo que marca el ritmo de la NBA: dos campeonatos en los últimos tres años, además de ser el gran referente de juego en la actualidad, los Oakland no han necesitado «tankear» ni los primeros picks del draft para lograrlo, aunque la base de su propuesta proviene de jóvenes jugadores adquiridos vía draft.

Stephen Curry fue elegido por el conjunto en 2009 en el séptimo puesto. Dos premios al Jugador Más Valioso, además de los campeonatos y un estilo que ha marcado los nuevos tiempos, convierten a Curry en la cara visible junto a Lebron James del deporte de gigantes.

Klay Thompson, miembro fundamental de la plantilla actual, fue elegido en el puesto 11 del draft 2011, mientras que Draymond Green (uno de los jugadores más completos de la actualidad), llegó a Golden State a través de la elección 35 del draft de 2012. En ese mismo draft, los Warriors se hicieron con Harrison Barnes con el séptimo pick.

Con Barnes, Curry, Thompson y Green, ganaron el anillo en la 2014-2015, luego rompieron el récord de victorias en una temporada, dejando atrás a los Bulls de Michael Jordan, y finalmente en la temporada 16-17, Barnes salió del equipo, aunque su vacío fue llenado por Kevin Durant, uno de los jugadores más importantes del baloncesto actual.

Tomando en cuenta que el «tanking» se fundamenta en buscar elecciones entre los primeros cinco puestos del draft, y que los Warriors lo mejor que han obtenido son dos séptimas elecciones, y a pesar de eso han generado una dinastía, cabría nuebvamente preguntarse: ¿es efectivo el tanking? ¿Beneficia de algún modo al equipo, que sacrifica el espectáculo y las ansias de triunfo de su fanaticada?

JI

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