Trump y sus fieles empiezan nueva fase de agresión contra Venezuela

Aún estaban frescos los resultados electorales en Venezuela –que dieron ganador al actual mandatario Nicolás Maduro con más de 6 millones de votos- y ya la nueva etapa de agresión contra el país suramericano arreció: EE.UU. anunció nuevas sanciones económicas contra PDVSA y además el secretario de la OEA, Luis Almagro, pidió a los países miembros del organismo sanciones “más fuertes”.

El nuevo documento de Washington, es una extensión de la Orden Ejecutiva firmada por Trump en agosto de 2017 y enmarcada dentro de la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional, que incluye a Venezuela como “una amenaza inusual y extraordinaria“, firmada por el anterior mandatario Barack Obama, en el año 2015.

La nueva sanción reafirma la prohibición a PDVSA y otras empresas nacionales de emitir deuda o negociarla dentro del mercado de capitales estadounidense, pero además incluye la imposibilidad de “adquirir o pagar las cuentas por cobrar de PDVSA por sus exportaciones”.

Asimismo se prohibió la transferencia o venta de activos del Estado venezolano y el uso de los mismos en EE.UU como garantías colaterales en la negociación de la deuda.

Ell intervencionismo estadounidense ha sido denunciado no solo por Venezuela sino además por China, Rusia y Bolivia, principalmente.

Analistas consideran que, si bien el texto del Departamento del Tesoro no estatuye expresamente que se prohíbe la compra de petróleo de PDVSA por parte de refinadoras estadounidenses, en la práctica se trata de un embargo velado ya que son recursos financieros venezolanos en EE.UU. que deberían ingresar al país.

Haciendo coro al mandatario estadounidense, el secretario general de la OEA, Luis Almagro, pidió sanciones más fuertes y denunció que el sistema político venezolano, sus autoridades y su presidente “son un fraude”. Alabó la abstención de un sector de la población venezolana y señaló que los “demócratas” que no participaron en las elecciones “hicieron oír su voz alta y clara”.

Bloqueo económico y ayuda humanitaria ¿Simultáneas?

Sin duda, las recientes agresiones contra PDVSA son el desarrollo de un método de guerra financiera y económica de nuevo tipo, que pretende colapsar la principal industria del país. En teoría, al hacer de la cotidianidad un caos, se estarían dando las condiciones para una intervención militar directa.

Esta opción es aplaudida por la mayor parte de la oposición interna, abiertamente antielectoral.

A pesar de los ataques indiscriminados, el discurso post electoral de Maduro -ahora reelecto para Miraflores hasta el 2025-  apuntó nuevamente a la búsqueda de diálogo para salir de la crisis económica y avanzar hacia la recuperación.

La última vez, en República Dominicana durante 2017, la oposición se levantó en los momentos finales antes de firmar el acuerdo.

ER

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