La revista fue todo un símbolo tanto para lectores como para deportistas: No había futbolista que no soñara con “ser la tapa” de El Gráfico, por otro lado, varias generaciones de argentinos y latinoamericanos aprendieron a leer o empezaron a leer con El Gráfico en alguno de sus 4.489 números, publicados con frecuencia semanal desde su fundación hasta 2002 y mensual desde ese año hasta enero de 2018.
“Para cualquier jugador del fútbol argentino sólo existen tres sueños: jugar en la Primera de su equipo; salir en la tapa de El Gráfico; jugar en la selección nacional.”
Alfredo Di Stéfano.

Por portadas como estas, El Gráfico se ganó un prestigio notable en América Latina, siendo considerada por el público como “La Biblia del deporte”. En sus páginas escribieron los mejores especialistas, su redacción fue durante décadas el paraíso de los cronistas deportivos: el lugar al que todos aspiraban.
Esta fue la portada más vendida en la historia de la revista. 1986, La elección Argentina gana el mundial de fútbol celebrado en méxico an te su similar de Alemania, de la mano de un mágico pibe llamado Diego Armando Maradona de tan sólo 26 años. En semifinales derrotaron a Inglaterra, en lo que fue una pequela «vengaza» por la guerra de Las Malvinas en la que Argentina fue derrotada por los inlgeses por defender su territorio. Ese fin de semana, 690.998 ejemplares «Gráficos» fueron vendidos.
Crisis de papel Mundial y nuevas tecnologías
Este es otro golpe duro para medios impresos históricos, como recientemente sucedió con el Grupo Zeta en España, pues el cierre de la revista significó el despido de su ya empequeñecida redacción, signos de estos tiempos. En medio de un contexto mundial similar, la prensa gráfica argentina, atraviesa una descomposición feroz, producto de la escasez de papel y la avalancha que significa los medios digitales y su «inmediatez».
En los últimos meses dejaron de imprimirse, entre otros medios, los diarios BuenosAiresHerald, con 140 años de historia, y La Razón, con 112 años.
LS

