La metamorfosis de la política 2.0 tiene a británicos adversarios

Luego de estudiar el uso de las “Fake News” un grupo de diputados británicos se ha propuesto crear un regulador para supervisar las actividades de Facebook y otras compañías, además de adaptar la ley electoral a la era digital e investigar una supuesta injerencia extranjera a través de las redes.


Entre estas modificaciones recomendadas por el Comité Digital, de Cultura, Medios y Deportes del Parlamento de Westminster, está establecer un código ético, apuntalado legislativamente y de cumplimiento obligatorio para los gestores de las redes sociales.


Para el grupo de diputados el uso de los datos arrojados por las empresas tecnológicas, sumados al bombardeo “malicioso e incesante” de “Fake News” supone un peligro para la democracia, ya que con dicha desinformación y publicidad personalizada, cierto grupos de poder buscan alterar o guiar la opinión del usuario.


La política mundial ha mutado y la realidad ya superó a la ciencia ficción, gracias a la tecnología, los gustos y formas de pensar de las personas está siendo monitoreada, almacenado codificado y agrupado por empresas que utilizan esta información para influir en las decisiones de los individuos.

Esta práctica denominada Big Data fue la utilizada por Donald Trump durante su campaña presidencial, la cual por cierto destapó en escandalo de Cambridge Analytica, una empresa británica encargada de la controversial estrategia comunicacional de Trump. Esta campaña se basó en el análisis de la información personal de 50 millones de usuarios de Facebook para la elaboración de campaña selectiva para cada perfil y el uso selectivo de Fake News.

YR

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