El silencio es la ausencia total de sonido, pero no significa necesariamente que tras él, no existan ruidosas circunstancias que, en cualquier momento pudieran ensordecer al mundo. Es el caso de la ex fiscal General de la República en Venezuela, que guardó silencio respecto a mafias y redes de corrupción y resultó que ella amparó todo tipo de acciones que derivaron en un desfalco al Estado venezolano.
Uno de esos casos tiene que ver con la constructora brasileña Odebrecht. En días pasados, el fiscal General, Tarek William Saab anunció, que a pesar de haber intentado vincular al Gobierno venezolano con este caso, en Venezuela, durante la gestión de Ortega Díaz, no se abrió ninguna causa, en ningún tribunal para investigar estos hechos.
Sin embargo, el asunto es aún más escandaloso, la antigua administración del Ministerio Público, habría sobornado a empresarios para retirar cargos a los presuntos responsables de estos hechos.
Saab reiteró que el bufete del abogado José Parra Saluzzo, actualmente privado de libertad, tendría relación con las cláusulas de un contrato de Odebrecht que anticipaban las acciones de los fiscales que llevaban la investigación del caso.
El bufete debía encargarse de la defensa de Odebrecht y de llevar los acuerdos entre los empresarios corruptos y los funcionarios de la Fiscalía. En ese sentido, sería “un brazo ejecutor de manera privada del cartel de corrupción que existía en este Ministerio Público y que lideraba ortega Díaz». Pera Saluzzo habría sido ejecutor de varias acciones de extorsión, bajo las órdenes de la ex fiscal.
JS

