Prisión preventiva para Jeanine Añez, acusada de haber derrocado a Morales

La fiscalía boliviana pidió seis meses de prisión preventiva contra la expresidenta Jeanine Añez, en un caso de supuesto golpe de Estado contra el expresidente Evo Morales, los organismos internacionales piden un proceso judicial transparente. Jeanine Añez anunció por la noche que la justicia había ordenado su detención preventiva durante cuatro meses. “Me envían a prisión por cuatro meses a la espera de un juicio por un “golpe” que nunca ocurrió”, escribió en Twitter tras conocer la decisión de la jueza Regina Santa Cruz en una audiencia virtual.
Tres fiscales habían firmado la acusación para la aplicación de “medidas cautelares consistentes en la detención preventiva… por un período de seis meses” en las cárceles de La Paz, según el documento difundido el domingo. La televisión mostró imágenes del ex mandatario llegando al aeropuerto de El Alto, en La Paz, el sábado, en presencia del ministro del Interior y de varios policías. Sobre ella pesaba una orden de detención por “sedición” y “terrorismo”, e inmediatamente calificó su detención de “ilegal” ante la prensa. En un breve contacto con la prensa, añadió el domingo que con las medidas adoptadas contra ella y sus antiguos colaboradores, “se está haciendo retroceder nuestro Estado de Derecho”.

El gobierno “me acusa de haber participado en un golpe de Estado que nunca tuvo lugar”, escribió en Twitter Jeanine Añez, que fue detenida en la localidad amazónica de Trinidad, a 600 kilómetros de la capital. Una vez en La Paz, fue llevada a la fiscalía para ser interrogada. Evo Morales (2006-2019) denunció la “dictadura” del gobierno de Jeanine Añez, durante la cual él mismo fue objeto de una investigación por sedición y terrorismo. Pidió el “castigo” de los responsables del “golpe” de noviembre de 2019.

El exilio y el regreso de Morales

Al final de las elecciones presidenciales de octubre de 2019, en las que Evo Morales buscaba un cuarto mandato, y la confusión que había rodeado los resultados que le daban como ganador, la oposición había gritado fraude. Los disturbios y la violencia siguieron a las elecciones, que finalmente fueron anuladas. En el marco de las manifestaciones en las que murieron al menos 35 personas, la policía y el ejército retiraron su apoyo a Evo Morales. Este último finalmente dimitió antes de exiliarse en México y luego en Argentina.

Jeanine Añez, vicepresidenta segunda del Senado, juró su cargo el 12 de noviembre de 2019. El partido de Evo Morales había denunciado entonces un “golpe de Estado”. Evo Morales regresó a Bolivia después de que su contrincante Luis Arce ganara las elecciones presidenciales de octubre de 2020.

“Transparencia”

El Secretario General de la ONU, Antonio Guterres, pidió “procedimientos justos y plena transparencia” en una declaración de su portavoz. La Unión Europea también reaccionó a través de la voz de su jefe de la diplomacia, Josep Borrell, que tuiteó: “Las acusaciones por los sucesos de 2019 deben resolverse en una justicia transparente y sin presiones políticas, respetando la independencia de poderes”. ”

La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) de la Organización de Estados Americanos (OEA) dijo en Twitter que “insta al Estado boliviano a cumplir con los estándares interamericanos de garantías, independencia y protección judicial.”

 

 

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