El director del periódico frecuente crítico del presidente Daniel Ortega, fue detenido el sábado por la policía nicaragüense. Por ende Ortega suspende la impresión del periódico La Prensa
La detención se produce un día después de que la policía allanara la oficina del periódico, acusándolo de fraude aduanero y lavado de dinero.
La policía declaró que detuvo a Juan Holmann Chamorro, acusándolo de fraude aduanero y lavado de dinero, bienes y activos, sumándose a la represión contra el periódico y otros críticos de la administración en Nicaragua, el país más grande de Centroamérica.
El sábado, el gobierno británico condenó a Ortega y a su esposa, la vicepresidenta Rosario Murillo, acusándolos de utilizar métodos autoritarios para sofocar a la oposición y las elecciones libres de este año.
Un día antes de la redada, La Prensa dijo que ya no podía publicar una edición impresa, ya que el gobierno está bloqueando su suministro de papel.
El viernes, Ortega acusó al periódico de «mentiras, calumnias, difamación, lavado de dinero y de no pagar impuestos». Los ataques de su gobierno contra la oposición y los críticos le han aislado internacionalmente.
El ex guerrillero marxista Ortega suspende la impresión del periódico La Prensa y encarcela a su máximo responsable.
Es conocido también haber sido antagonista de Estados Unidos durante la Guerra Fría, aspira a conseguir un cuarto mandato consecutivo en el poder en las elecciones de noviembre.
Abuso de poder
El ministro británico de Asuntos Exteriores, Zac Goldsmith, acusó al gobierno de Ortega de «abusar del poder» para reprimir a los opositores e impedir la celebración de unas elecciones justas.
«Con figuras de la oposición detenidas, incluyendo siete posibles candidatos presidenciales, junto con una represión de los derechos y libertades fundamentales, las elecciones de noviembre carecerán de credibilidad.
Este creciente autoritarismo debe terminar», dijo Goldsmith, aunque no mencionó la redada de La Prensa.
Ortega suspende la impresión del periódico La Prensa que además está controlada por la familia Chamorro, algunos de los cuales son antiguos adversarios de Ortega.
Tras la detención, cuatro miembros de la familia están ahora bajo custodia.

