“He mojado mis sábanas blancas, recordándote” parece gritar desde el lecho este galán erótico extraído de un poema de Eddy Santiago, ladeado como una maja vestida sobre su cama de oropel.
Por la frescura del cutis, la soltura de su lacia melena enrojecida y el aire altivo de su mirada distante, podemos conjeturar que no se trata de un cualquiera, aunque el estampado de flores marchitas de sus almohadas, pudieran indicar lo contrario.
Para el observador casual, la sonrisa sugerente es apenas como una pincelada artística, y el extraño rictus de sus puños cerrados, insinúan la lujuria contenida del que ruega: “devórame otra vez, ayyy, devórame otra vez…”.
Pero el indescriptible cerrojo de sus muslos y la presión con la que junta sus rodillas pálidas, nos hablan más bien de alguien que desde la kinestesia obstruye la senda del deseo, para prometer sus encantos a manera de estafa.
No queremos decirlo nosotros porque ya usted lo sabe: detrás de esa mueca solapada, las manos contraídas y la peluca leonina, se esconde un tipo que es capaz de solucionarle un asunto de salud ofreciéndole una transfusión de cloro, una pandemia por encargo o una guerra mundial.
El único desenfreno orgiástico que podría brindar, quizás sean su frenesí por la sangre ajena, la devastación de pueblos inocentes, la manipulación de la verdad y la destrucción de la humanidad entera a cambio de dividendos propios, si tuviera la oportunidad.
Desde VT quisimos saber si usted logra dilucidar qué pensaba al momento de la instantánea este muchacho que aparenta no romper un plato, pero quiebra la vajilla entera, y estas fueron algunas de sus respuestas -las publicables- a nuestra trivia:
“No ha llegado el señor del bisoñé y se tuvo que poner esa peluca a última hora”.
“Parezco una zorra esperando a mi novio…”.
“Pensaba que no iban a publicar nunca ésta foto jajaja jajaja. Terrible”.
“Lástima que tengo mi bata de flores sucia pa’ la foto”.
“Está pensando en que le encanta su nuevo corte de cabello wuaperó”.
“Que nunca usará peluca”.
“Que la peluca está rizada contradiciendo su raza aria”.

