Manuel Piar, el héroe ejecutado que va al Panteón Nacional

Manuel Piar, el héroe ejecutado que va al Panteón Nacional

«Ayer ha sido un día de dolor para mi corazón. El General Piar fue ejecutado por sus crímenes de lesa patria, conspiración y deserción …» Simón Bolívar

¿Cuántas muertes habrá podido ver pasar ante sus ojos un general, líder de un ejército que liberó medio continente del colonialismo? Seguramente muchas, pero varias de ellas marcaron su corta vida.

El balazo a traición contra Sucre en Berruecos, según varios cronistas de Bolívar, aceleró el camino de El Libertador hacia su muerte, pero poco se habla de que el fusilamiento de Piar, ordenado por él mismo, también fue una herida profunda que recordaría incluso al final de sus días.

El presidente venezolano, Nicolás Maduro informó recientemente que los restos de Piar, serán llevados al Panteón Nacional.

Manuel Carlos Piar es el nombre del líder de la batalla de San Félix, gesta  que arrivó a su bicentenario este lunes 11 de abril y fue el punto de partida en el ámbito militar, para la independencia de Venezuela del coloniaje español y que sienta las bases de la República.

Nació en Curazao y llegó al país acompañando a Francisco de Miranda en la Expedición de los Cayos, inspirado por la causa emancipadora, razón por la que se suma al ejército libertador y se llena de gloria al liderar varias batallas victoriosas al oriente del país.

Sus triunfos militares, destacados porque logró vencer siempre a pesar de estar en desventaja numérica y de armas frente a los españoles, le hicieron ganar un liderazgo que luego utilizó para reunir negros, zambos y mulatos contra la aristocracia de Caracas, de la que era parte Bolívar.

Piar, se convirtió entonces en una amenaza para la unidad del ejército Libertador, mientras había un avance de tropas realistas en algunas provincias. Por este motivo Bolívar ordena su arresto y firma la sentencia del Consejo de guerra que decidió su fusilamiento con pérdida de sus títulos militares, por deserción, insurrección y traición.

Era una tarde con un sol implacable en la Plaza mayor de Angostura, alrededor de las 5 pm del 16 de octubre, seis meses después de haber ganado para la patria ese mismo territorio en la Batalla de San Félix, cuando Piar besó un crucifijo e hizo un saludo a la bandera segundos antes de su ejecución.

Según el libro “El General en su Laberinto” de Gabriel García Márquez, Bolívar habría de acordarse del episodio siempre de manera dolorsa, sin embargo, “habría de repetir que fue una exigencia política que salvó al país, persuadió a los rebeldes y evitó la guerra civil”.

Piar y la octava estrella

La victoria del ejército Libertador bajo el mando de Piar en Angostura, garantizó para la República un vasto territorio lleno de una amplia riqueza cultural y mineral, la provincia de Guayana.

Por esta razón, Bolívar ordenó el 20 de noviembre de 1817, un mes después del fusilamiento de Piar, incorporar una octava estrella a la bandera nacional, que simbolizara la recién liberada provincia de Guayana, pues el pabellón nacional tenía hasta entonces solo siete, en representación de las provincias de  Margarita, Cumaná, Barcelona, Barinas, Mérida, Trujillo y Caracas, que fueron las que suscribieron el Acta de Independencia.

Sin embargo el decreto tuvo efecto solo durante cuatro años. En 1821 cuando se disuelve la Gran Colombia, Venezuela asume la bandera de siete estrellas.

No obstante, en 2006 el presidente Hugo Chávez orienta la discusión Nacional que da como resultado la incorporación de la octava estrella y reivindica no solo el mandato de Bolívar sino también la gesta Libertadora de Piar.

A pesr de que se trata de un hevcho históriuco incontrovertible, el oposicionismo venezolano, que no confronta ideas sino que contradice cualquier cosa que venga del Gobierno solo por oponerse, incluso si beneficia a la mayoría, ha rechazado desde esa fecha hasta nuestros días la octava estrella.

En sus marchas, las pacíficas y las violentas, en sus mensajes por redes sociales y en sus alocuciones muy televisadas en el ámbito nacional e internacional, insisten en la bandera de siete estrellas. ¿Habrá visto alguien mayor muestra del carácter antinacional de estos sectores irracionales?

JS

 

 

 

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