La medicina venezolana, entre el capitalismo y la ética

El sistema de salud venezolano está en crisis, se oye y se lee en los medios de comunicación y es cierto. Pero no se trata de una crisis de insumos, aunque al final derive allí el problema, hablamos de un problema ético, intentaremos demostrar la razón en las siguientes líneas.

Historias sobran para demostrar que el interés de no pocos médicos venezolanos, no está en la medicina y en sus principios, ni en salvar vidas o servir al país: importa la clave, el seguro, la cobertura, cuánto tienes en el banco.

Esa es una de las razones que impulsan el nacimiento de la Misión Barrio Adentro en el año 2003, con la que médicos cubanos ingresan al país, con el propósito de fortalecer el sistema y la atención de salud para quienes tradicionalmente eran excluidos de gozar de este derecho: los pobres.

No obstante, en mayo de 2010 el presidente Hugo Chávez debió promulgar la Ley de la Actividad aseguradora, con la que quedó «prohibido a las empresas de seguros y las de reaseguros negarse a otorgar la cobertura inmediata en casos de emergencia prevista en el contrato de seguro de hospitalización, cirugía y maternidad, condicionada a la emisión de claves o autorizaciones de acceso”, pero además, las clínicas no podían dar prioridad a la solicitud de clave ante una situación de emergencia.

Al salir la ley, la mayoría de los centros de salud privados (o privados de salud) se ajustaron, aunque por poco tiempo, luego comenzaron a buscar vías de escape para evadir la justicia.

Tarjeta roja para una paciente con neumonía

Victoria comenzó con una tos que se fue convirtiendo casi en el tubo de escape de un carro. La fiebre posterior, el malestar de la niña, obligaron a su mamá a iniciar el recorrido por las clínicas de Guatire, estado Miranda. Ninguna quería recibirla, la pregunta de rigor se convirtió en un muro para la pequeña, ya con dificultad respiratoria: ¿Cuánto cubre su póliza? preguntaban sin escrúpulos en la emergencia. al ver que solo eran 6 millones, el caso era devuelto.

Victoria duró tres días en el centro de salud. Al terminarse la cobertura, llegaron a su habitación y sin pudor, la sacaron, aún con su padecimiento vigente. Para garantizar que se fueran, hasta apagaron el aire acondicionado de la habitación. Le mandaron tratamiento para la casa, pero encontrar un medicamento es una odisea para otro cuento.

Posición adelantada: El juego con la compañía de seguros

Otra arista de este problema, lo representa el juego de los profesionales de la medicina para tratar de obtener de las compañías aseguradoras, la mayor tajada posible por un paciente y su padecimiento. Así, se escuchan historias de terror en las salas de espera: lesiones sencillas que se pueden tratar de manera ambulatoria con tratamiento, es atendida con operaciones complicadas que no eran necesarias y otros casos de espanto.

Marilin Torrealba, ejecutiva de seguros de una reconocida aseguradora, narró a VtActual.com su testimonio, «en muchas ocasiones, los presupuestos enviados por las clínicas tienen anexados materiales o procedimientos que no ameritan los casos. Un ejemplo claro de ello, fue un presupuesto que nos llegó con monto muy elevado, donde anexaron una ambulancia en 15 millones de bolívares, pero el jefe notó algo extraño, por lo que envió al ejecutivo de seguros a visitar al paciente. Al entrar en contacto con admisión de la clínica, ellos acotaban que el paciente necesitaba la ambulancia para trasladarlo a otros centros para practicarle un examen especial. Al conversar con el paciente, dijo claramente que no hacía falta tal servicio, que incluso ese mismo día le darían de alta y que la atención del centro de salud no era buena, se les olvidaba las horas de administración de medicamentos y las dietas.

Salvador, un bebé de tres años, duró doce días en una clínica, su poliza de seguros es de cobertura ilimitada, cualquier excusa era buen para seguir extendiendo su estadía en la clínica, aunque su buen estado de salud era evidente. El corredor de seguros llamó a la madre del niño una tarde, luego de recibir una llamada del centro de salud para pedir de nuevo una extensión por dos días más. El funcionario detalló que, según los últimos análisis, no había ningún criterio medico para mantener al niño hospitalizado, ella consideraba lo mismo hacía tres días antes así que familiares y seguro presionaron y solo así fue posible que el niño regresara a casa, pues insistían en practicar una broncoscopia, que a todas luces, no era necesaria.

Las enfermeras echaban leña al fuego: presione al doctor, a él le gusta exprimir los seguros hasta el final.

Formados por el sistema para favorecer el sistema

Felipe Guzmán es un médico venezolano, integrante del Colectivo Nacional de Médicos por Venezuela. Opina que la perversión no es solo en la medicina, sino en todos los ámbitos. Considera que la aberración proviene de la academia, «la ética sin duda es el producto de la educación, el hogar, la escuela, la universidad».

Guzmán explicó al equipo de Vtactual que «la academia burguesa ha producido una legión de hombres y mujeres que  entendieron a Rockefeller como modelo… Moldean la ética y el comportamiento hacia lo dinerario. Es una academia sin moral ni ética, privilegia los bienes que permiten la acumulación del dinero».

El galeno detalla que en el campo de la medicina privada es aún más visible, «esa circunstancia aciaga que enfrentamos  se expresa en la emergencia de una clínica. El problema no es solo el ingreso, una vez que determinan que tienes dinero, comienzan a aparecer enfermedades ficticias, no siempre el protocolo está casado con la realidad, aparecen apendicitis que no existen y el pobre paciente comienza a padecer».

Guzmán señala que la única salida a este dilema, involucra al sistema educativo  y político de la nación, «mientras sigamos funcionando sobre el ensamble del estado burgués, seguiremos padeciendo estos embates», dice con firmeza.

JS

 

 

 

 

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