“La izquierda estadounidense renacerá bajo la presidencia de Trump”

Ante las posibles acciones del nuevo mandatario de EE.UU., Donald Trump, políticos, analistas, periodistas e incluso estrellas del entretenimiento avizoran un oscuro futuro para ese país, una especie de apocalipsis social que llevaría a la nación a una época de oscurantismo medieval y  anularía avances sociales en pro de posiciones retrógradas, basadas en machismo, misoginia, xenofobia, fundamentalismo religioso e incluso supremacía racial.

Pese a este terrible panorama, que a ciencia cierta nadie todavía puede asegurar que ocurrirá debido a la naturaleza impredecible del magnate Trump, también existen situaciones alentadoras con respecto al futuro.

La inesperada victoria de Trump en las elecciones presidenciales ante una poderosa rival que lo tenía todo para derrotar al millonario, generó un cataclismo a lo interno de EE.UU., especialmente en la esfera política. Muchas fueron las razones apuntadas para tal descalabro: desconexión de las castas políticas tradicionales con el pueblo estadounidense; décadas de políticas que premiaban a los banqueros y empresarios en detrimento de las clases trabajadoras; desconfianza en Hillary Clinton por su actitud plástica y políticamente correcta; incluso acusaciones al gobierno ruso por inducir a los votantes a votar por Trump.

En fin, todo ello ha llevado la izquierda en EE.UU., independientemente su corriente filosófica, se vaya amalgamando en un movimiento plural para creerse el tema de llegar al poder. Un artículo publicado por el diario británico The Guardian, titulado The American left will be reborn under President Trump (La izquierda estadounidense renacerá bajo la presidencia de Trump) así parece confirmarlo.

El autor, Owen Jones, señala que el principal derrotado de la campaña electoral fue el “centrismo” de Clinton, en vista de las posturas tradicionales de los candidatos del partido demócrata, que a fin de cuentas no resuelven en profundidad los problemas que oprimen a las clases trabajadoras y medias de la sociedad estadounidenses.

El periodista además, entrevista a varios activistas de izquierda que pertenecen a movimientos orgánicos progresistas, entre ellos, Waleed Shahid, de 25 años de edad y Max Berger de 31 años, ambos pertenecientes a la organización All Of Us (Todos Nosotros), quienes muestran su reticencia a quedarse de brazos cruzados mientras Trump impone políticas retrógradas.

“’Tenemos que oponernos a la normalización. Eso no ocurrirá solo por voluntad del Partido Demócrata. Ellos necesitan una fuerza política insurgente que permita mantener los votos, que los conforman principalmente personas de la clase trabajadora, inmigrantes y personas de color’. Para Shahid y Berger eso significa tomar el control del establishment demócrata”, escribe Jones.

Berger, citado por el periodista, asegura que “eso incluye cambiar por medio de elecciones si el el liderazgo del partido Demócrata no nos apoya y genera un nuevo liderazgo”.

Jones opina que los movimientos y comentarios de Trump han generado un fuerte movimiento anti-sistema, cuyo principal receptor durante la campaña fue el precandidato demócrata, Bernie Sanders, quien perdió la nominación de su partido ante Clinton.

“Una batalla por el alma del partido Demócrata empieza ahora. Hay voces de sirena que aseguran que los demócratas fueron muy radicales, vociferando a favor de las mujeres y las minorías. Pero un nuevo movimiento poderoso está determinado a transformar a los Demócratas en un partido que retara sin disculparse los intereses establecidos”, asevera Jones.

Asimismo, agrega que “Como me dice David Rold, líder sindicalista, la única esperanza de los demócratas es ‘un progresivo populismo económico; tienen que defender lo que es bueno para la mayoría de los estadounidenses incluso si no es bueno para la clase donante (de capitales) de los demócratas”.

Por último, el periodista concluye que no existe camino fácil para la victoria de los demócratas y que nuevas alianzas serán necesarias, en vista de la derrota propinada al “centrismo” que ha venido defendiendo, por lo cual la izquierda tiene el gran reto de desarrollar un programa político que convenza a los millones de estadounidenses furiosos con la sociedad y el sistema político que ha actuado una y otra vez contra sus intereses y necesidades.

JA

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