La CIA planificó escalofriantes asesinatos que aún se mantienen en las sombras

La CIA planificó escalofriantes asesinatos que aún se mantienen en las sombras

Escritores de un nuevo libro sobre los asesinatos planeados por la CIA, el periodista Patrik Baab y el exasesor del Pentágono Robert Harkavy, contaron en una entrevista las circunstancias en las que se dio un grupo de asesinatos de prominentes personalidades de Europa que tuvo lugar a finales del siglo XX.

El libro de Baad y Harkavy titulado ‘En la telaraña de los servicios secretos. ¿Por qué asesinaron a Olof Palme, Uwe Barschel y William Colby?’ está basado en hechos reales que hasta ahora han permanecido en la sombra. Los autores tuvieron acceso a los documentos secretos de siete servicios especiales y además conversaron con exagentes y expertos en toxicología.

Según Baab, los asesinatos del primer ministro sueco Olof Palme, del ministro-presidente del estado alemán de Schleswig-Holstein Uwe Barschel, y del exdirector de la CIA William Colby están entrelazados.

“Todos ellos, de alguna manera o de otra, estaban involucrados en el asunto de la venta mundial de armas como parte del escándalo Irán-Contra [la venta de armas a Teherán por la CIA pese al embargo impuesto por el Congreso de EEUU para facilitar la entrega de rehenes y financiar la Contra en Nicaragua] y el Ejército secreto de la OTAN, llamado ‘Stay Behind'”, explica el periodista.

Tras analizar dicho documento, se enteraron que el asesinato de Palme fue orquestado por la CIA y el MI6 con la participación del ‘Stay Behind’. Para llevar a cabo su plan, los servicios especiales emplearon a un exagente de Irán que había sido entrenado por la CIA.

Palme trataba de encontrar una manera de mejorar las relaciones con la URSS y abogaba por una Europa sin armas nucleares, lo que causó preocupación dentro de la OTAN, y lo que motivó finalmente su asesinato, aseguran los autores. El investigador que se ocupó del caso de la muerte de Barschel señaló que le parecía extraño que todos pasaran por alto el hecho de que el político muriera en el extranjero en circunstancias poco claras.

“La CIA patrocinaba a Barschel. Él trabajaba en una oficina notarial. A través de ella y con el consentimiento de la CIA, o por lo menos con su aprobación tácita, se firmaban contratos de la venta de armas a escala mundial”, señala Baab.

Las muertes de Palme, Barschel y Colby pueden ser consideradas como una serie de operaciones clandestinas de los servicios especiales. Los autores aseguran que la CIA a menudo usa a los llamados ‘subcontratistas’ para cubrir sus huellas en estos casos.

Con Información de Sputnik

CC

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