Con la gobernadora de Puerto Rico, Wanda Vásquez, como objeto de una pesquisa criminal y bajo sospecha de que intentó obstruir esa investigación, la isla vive otra vez momentos de gran tensión ante un posible impeachment.
El pasado lunes, un informe del Departamento de Justicia refería a Vázquez al Fiscal Especial Independiente (FEI). La investigación se centra en el manejo de las ayudas dirigidas a apoyar a las víctima de los terremotos ocurridos en la isla.
Se presume que esta fue la causa por la que la Gobernadora solicitó la renuncia a la exsecretaria de Justicia, Dennise Longo Quiñones, lo que representa una obstrucción a la investigación.
“Nunca fui notificada de investigación alguna en mi contra, por ende, la determinación de retirar la confianza a la exsecretaria no tiene ninguna relación con las alegaciones”, dijo Vásquez.
Asimismo, Vásquez refirió que retiró a Longo Quiñones «por intervenir indebidamente en una investigación federal relacionada con el Departamento de Salud», sobre irregularidades con fondos federales en el periodo del 2014 al 2019.
«Ella continuaba discutiendo asuntos relacionados a tres investigaciones que había en el gobierno federal por fraude al Medicaid en el Departamento de Salud», añadió.

A las puertas de un juicio político
Por su parte, la oposición en el parlamento planteó iniciar un juicio político contra Vásquez. Esto se conoce en la isla como proceso de residenciamiento.
Por lo pronto, medios internacionales refieren el hecho como el advenimiento de una “agitación política”, tal como señala New York Times. También Washington Post alude al hecho orientando a que en Puerto Rico se viene un “levantamiento político”.
La intensa polémica se desató justo a un mes de las primarias del 9 de agosto. Allí Vázquez enfrentará al excomisionado residente Pedro Pierluisi por la candidatura a la gobernación del Partido Nuevo Progresista (PNP).
SI/VTActual

