La nueva ley sobre la autorización para el uso de la fuerza militar (AUMF) ha sido cuestionada por el Secretario de Estado y el Secretario de Defensa de los Estados Unidos debido a que esta impone «límites» temporales y territoriales a las operaciones militares de EE.UU.
Estas declaraciones han sido tomadas como un descaro total debido a que la actual AUMF que se mantiene en vigencia es la que fue aprobada luego de los sucesos del 11 de septiembre de 2001, donde luego del «atentado» a las torres del World Trade Center,el expresidente Bush se viera en la necesidad de atacar a Afganistán y Al qaeda como contraataque ante los actos terroristas de aquel día.
Luego de más de 16 años donde esta ley fue usada no solo en los sitios ya mencionados, sino también en múltiples naciones como Yibuti, Etiopía, Eritrea, Georgia, Irak y Yemen, entre otras, el senado estadounidense decidió cambiarla y llevarla nuevamente a discusión para lograr aprobar una con restricción a posibles enemigos, el plazo, y las áreas de operaciones militares.
Rex Tillerson y James Mattis no son más que la cara de las operaciones estadounidenses, pues una ley que fue creada exclusivamente para responder ante Al Qaeda y los Talibanes ha sido usada para invadir y atacar decenas de naciones, y esto es considerado por el senado con un abuso de dicha ley.
Las reacciones han sido totalmente reveladoras. «Es más probable que ganemos nuestra batalla más rápido si no revelamos a nuestros adversarios el día que tenemos la intención de dejar de batallar», afirmó el Secretario de Estado a The Hill.
KH

