Escándalo en Colombia por negligencia de Ministro de Defensa

El ministro de Defensa de Colombia, Guillermo Botero, renunció a su cargo tras descubrirse que ocultó la muerte de al menos 7 niños en un bombardeo a un campamento de disidentes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) en septiembre pasado, en un caso que pareciera despertar el fantasma de los falsos positivos en el país andino.

La renuncia de Botero fue presentada ante el cuestionado presidente Iván Duque, un día después de que afrontara una moción de censura en el Congreso por sus recurrentes fallas en la política de seguridad y defensa del Estado.

El caso de los siete menores de edad (ocho, según la Fiscalía) asesinados fue presentado en el Parlamento por el senador Roy Barreras, durante un bombardeo del Ejército el 2 de septiembre pasado contra un campamento de disidentes de la extinta FARC.

“Ministro usted le escondió a Colombia que ese día de septiembre bombardeó a 7 niños y murieron 7 niños, que quizás son 4 más porque las pruebas de Medicina Legal que les estoy mostrando, muestran que los otros 4 cuerpos llegaron despedazados (…) tenían, por las pruebas técnicas que se hacen, menos de 20 años”, denunció Barreras.

Tras el debate, el Senado fijó para el 13 de noviembre la votación de la moción de censura al titular de Defensa, que contaba con el respaldo de la mayoría de los parlamentarios.

Si Botero no hubiese renunciado, y la moción de censura era aprobada, se habría convertido en el primer titular de la cartera de Defensa colombiana removido de su cargo.

En ninguna parte de su carta de renuncia Botero mencionó el tema de la muerte violenta de los niños, que están confirmadas por la Fiscalía, y sólo argumentó que es su “deber como ministro de Defensa tener una lectura adecuada de la coyuntura política”. Conocidos fueron los casos de los llamados «falsos positivos» en Colombia, en los que los militares disfrazaban a civiles de guerrilleros para cobrar dádivas y obtener ascensos.

MMMV

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