El decreto sobre el uso de mascarillas en el exterior es recibido con consternación por el sector turístico español

El sector turístico español ha reaccionado con consternación ante el decreto del Gobierno que obliga a usar mascarillas en todos los espacios exteriores, incluidas las playas y las piscinas, aunque se pueda mantener el distanciamiento social.

“Estamos viviendo un infierno, con miles de puestos de trabajo y empresas amenazadas, y ahora quieren convertir las playas en hospitales de campaña al aire libre”, declaró José Luis Zoreda, vicepresidente de Exceltur, la organización que representa al sector turístico español.

Los representantes del sector se quejan de no haber sido consultados sobre la decisión, anunciada el martes en un boletín oficial del Estado

“Ya hemos dado por perdida la Semana Santa”, dijo Zoreda. “Ahora tenemos que poner nuestras esperanzas en el verano”.
Dijo que las “medidas improvisadas” no inspiraban confianza a los visitantes extranjeros a los que la industria en apuros está desesperada por recuperar. El turismo representa alrededor del 12% del PIB español.

Las mascarillas son obligatorias en Cataluña desde el pasado mes de julio y en Valencia desde principios de este año, a pesar de que los científicos afirman que el riesgo de contagio al aire libre es muy bajo.

A principios de este mes, Fernando Simón, jefe del centro de coordinación de emergencias y alertas sanitarias de España, dijo: “No creo que las mascarillas sean la clave para reducir la transmisión.

No es necesario que todo el mundo lleve una. Lo importante es que las personas infectadas la lleven, aunque no sabemos quién está infectado y quién no”. Simón añadió que deberían ser obligatorias en los espacios cerrados.
El gobierno ha reaccionado a las críticas, diciendo que el decreto está abierto a la interpretación y que los detalles de su aplicación se negociarán entre el gobierno central y las 17 regiones autónomas de España.

En Cataluña, donde las máscaras son obligatorias desde hace ocho meses, se hacen excepciones para las actividades deportivas al aire libre, comer, beber y fumar.

Oficialmente, está prohibido comer y beber en la calle, pero la medida rara vez se aplica

Mientras tanto, crece el temor de que se produzca una cuarta oleada, ya que cuatro regiones, entre ellas Madrid, han registrado una tasa de infección de 250 por cada 100.000 habitantes en los últimos 14 días.

El decreto del martes permanecerá en vigor hasta que el gobierno esté convencido de que la pandemia ha terminado, lo que sugiere que el uso de la máscara será un hecho en España durante algún tiempo.

 

 

 

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