Al chavismo en Barinas no le basta con haber perdido vergonzosamente la gobernación, sino que las pocas trincheras que le quedan están minadas de dirigencia de oposición. Un ejemplo claro, y en vista de que comienzan a respirarse aires de feria en tierra llanera, es la alcaldía del municipio capital.
Quienes tienen memoria política en la región de Hugo Chávez, saben a la perfección que Alexander Ramírez fue un cercano aliado del ex alcalde, Julio Cesar Reyes, quien además, como bien sabe la opinión pública barinesa, siempre ha sido el “archirival” del ex gobernador, Argenis Chávez.
Ramírez, curiosamente, aun cuando los cambios de gobierno se han suscitado marcadamente en la alcaldía de Barinas, sigue ejerciendo como presidente de junta de La Feria en honor a la Virgen del Pilar. Esta vez bajo la orden directa del actual alcalde chavista, Rafael Paredes.

La militancia roja de Barinas, que ha recibido duros golpes en la contienda política y electoral, pero se mantiene firme y en pie de lucha, se pregunta: “¿hasta cuando nos ven la cara de tontos?”. Tal cuestionamiento se lo hacen directamente al alcalde Rafael Paredes, a quien consideran una pieza salida de las mismas bases del chavismo. Tal como siempre lo pedía, Hugo Chávez.
La militancia de las bases chavistas en Barinas, pregunta al alcalde Paredes si no basta con que la oposición esté mandando en la Gobernación. También se pregunta hasta cuándo dejan colar en las administraciones públicas a gente que no comulga con el ideario de Nicolás Maduro.
De hecho, algunos dicen sentirse confundidos: «no sabemos si se trata de los chavistas infiltrados en la oposición o los de oposición infiltrados en nuestras filas». Ha sido una trampa continua, aseguran. «Y en esto hay que culpar a nuestros mandatarios quienes se dejan meter gato por liebre y luego están pidiendo disculpas a la militancia y al pueblo que los puso allí con su voto».
Solo les queda ponerse las manos en la cabeza y esperar que las ferias en honor a la Virgen del Pilar, a celebrarse el próximo mes de octubre, sea una oportunidad para ofrecer un rato de esparcimiento y disfrute para el pueblo y no sea un caldo de corrupción, chanchullos y mala organización, como ha sido en años anteriores.

