Eje Turquía-Irán-Pakistán reunidos para abordar la seguridad regional

La propuesta de que Irán, Pakistán y Turquía se unan para abordar los retos de la seguridad regional vuelve a ganar adeptos. Sin embargo, existen limitaciones inherentes para que dicho eje se consolide y evolucione hasta convertirse en un marco formidable.

El reciente acuerdo estratégico de 25 años entre China e Irán pretende profundizar en la cooperación económica y militar

Sanjay Pulipaka, escribiendo en Asia Times, dijo que el acuerdo es bilateral en su contenido, pero tendrá implicaciones más amplias. La ramificación más obvia es que el acuerdo contrarresta los intentos de Estados Unidos de restringir las interacciones económicas internacionales de Irán.

Mientras tanto, en la vecindad inmediata, existe la percepción de que el acuerdo allanará el camino para la expansión hacia el oeste del Corredor Económico China-Pakistán (CPEC) para incluir a Irán y Turquía.

Las ambiciones geopolíticas regionales también guían estos enfoques económicos y de conectividad. El embajador de Irán en Pakistán, Mohammad Ali Hosseini, declaró recientemente que “países como Irán, Pakistán, Turquía, Rusia y China tienen el potencial de formar una nueva alianza para mejorar el futuro de la región”.

Bajo el mandato del presidente Recep Tayyip Erdogan, Turquía participa actualmente en la guerra civil siria, en Irak, en Libia y en el Cáucaso Sur, y ha disputado las zonas económicas exclusivas de Grecia.

Esta ambiciosa postura regional sugiere que Erdogan quiere erigirse en el líder del mundo islámico, escribió Pulipaka.

Para Ankara y Teherán, contener la influencia de los Estados árabes en Oriente Medio es un objetivo importante. Al mismo tiempo, existe un trasfondo de competencia geopolítica entre Irán y Turquía, ya que ambos buscan una mayor presencia en Oriente Medio.

Por otra parte, las relaciones entre Turquía y Pakistán se desarrollan en tres dimensiones

En primer lugar, Erdogan ha declarado que la cooperación militar, económica y diplomática con Pakistán no es una opción, sino una “obligación”; en segundo lugar, existe preocupación por la posible cooperación nuclear entre Turquía y Pakistán.

En tercer lugar, se ha informado de que Ankara e Islamabad se están coordinando en el ámbito de la guerra de propaganda/información en una serie de cuestiones regionales.

Los marcos que implican a Irán, Turquía y otros países de la región tienen precedentes históricos. De hecho, en 1934 se acordó el Pacto de Saadabad entre Turquía, Irak, Irán y Afganistán para contrarrestar una posible penetración soviética en Oriente Medio.

Pactos necesarios

Mediante el Pacto de Bagdad de 1955, Pakistán, Irán, Irak, Turquía y Gran Bretaña trataron de promover sus intereses mutuos en la región; posteriormente, se convirtió en la Organización del Tratado Central (CENTO).

El espíritu del Pacto de Bagdad se disipó después de que Irak se retirara del marco un año después de la revolución de 1958.

En cuanto al CENTO, un documento desclasificado por Estados Unidos de 1958 señala que Pakistán se acercó a estos marcos como un instrumento para promover sus intereses frente a India, ya que Irán estaba interesado en construir una alianza no árabe, informó Asia Times.

Dados sus diversos intereses geopolíticos, Irán, Pakistán y Turquía trataron de encontrar un terreno común en la esfera económica estableciendo la Cooperación Regional para el Desarrollo en 1964.

Sin embargo, los tres países no disponían de suficientes recursos propios y dependían de la asistencia técnica de Estados Unidos y el Reino Unido.

 

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