A casi dos meses de su desaparición, el más reciente informe de la Inteligencia Naval de los Estado Unidos reveló que el submarino argentino sufrió «una implosión» a 400 metros de profundidad que liberó una energía equivalente a seis toneladas de TNT y, en cuestión de 40 milisegundos, destruyó la nave de tal modo que sus 44 tripulantes tuvieron una “muerte instantánea”.
Según información aportada por el diario Le Monde, el informe de inteligencia desmiente las versiones difundidas por el gobierno argentino, cuando aseguraba que hubo un mero “evento anómalo, singular, corto, violento y no nuclear consistente con una explosión”.
La verdad es que hubo un “colapso (implosión) del casco” del submarino que “se hundió verticalmente a una velocidad estimada entre 10 y 13 nudos” marinos.
“La muerte fue instantánea”. Todo fue en 40 milisegundos, que es “el tiempo medio del mínimo requerido para el reconocimiento de un evento” de esas características; reza el informe.

También detalla que «la señal acústica que se originó (…) el 15 de noviembre de 2017 fue producida por el colapso (implosión) de la presión en el interior del ARA San Juan a una profundidad de 388 metros. La energía que el colapso liberó fue equivalente a la explosión de 5.669 kilogramos de TNT (explosivos)», se lee en el informe.
KPO
Detalles sobre el caso ARA San Juan siguen «saliendo a flote»

