Este 1° de mayo, fecha en se conmemora el Día del Trabajador, diferentes centrales sindicales decidieron convocar a la clase laboral a participar en tuitazos, cacerolazos e izar banderas en las ventanas y balcones dado el confinamiento que se ha implementado en el mundo para detener la propagación del Covid-19 que hasta este 30 de abril supera los 3.200.000 contagiados en el planeta.
Otras organizaciones gremiales han optado por difundir vía streaming discursos de dirigentes, en un año signado por la crisis económica que expertos comparan con la gran depresión de 1929 y que según la Organización Internacional del Trabajo tendrá como consecuencia que al menos 305 millones de personas en el mundo pierdan sus puestos de trabajo de tiempo completo, mientras que 1.600 millones de trabajadores de la economía informal dejarán de percibir completamente fuentes de ingresos.
En ese sentido, la Central Unitaria de Trabajadores (CUT) de Chile difundirá un discurso de su presidenta Bárbara Figueroa a través de su sitio web, en un contexto en el cual los trabajadores chilenos consideran que el Gobierno de Sebastián Piñera se aprovecha de la incertidumbre y del aislamiento social y «está impulsando leyes y normas que solo están precarizando aún más las condiciones laborales de los trabajadores y trabajadoras», según cita Sputnik.
Ante la imposibilidad de tomar las calles, la fuerza laboral chilena ha convocado a un «banderazo de luto», iniciativa que llama a la población a colgar banderas negras en señal de protesta por la “ola de despidos y desprotección de la población ante un Gobierno que solo está legislando para resguardar los intereses de los empresarios». Además, convoca a un «gran cacerolazo por la dignidad» a partir de las 21:00 horas del 1 de mayo para exigir medidas sanitarias, económicas y de protección del empleo y salario implementadas de manera integral.

En Perú, por su parte, la Confederación General de Trabajadores de Perú llama a un «cacerolazo nacional de protesta» que deberá efectuarse desde las puertas, ventanas, balcones y azoteas de las casas de los trabajadores y ciudadanos en general. Allí la fuerza laboral denuncia que mientras para los trabajadores existen los despidos y el consumo de sus recursos propios, vacaciones o fondos pensionarios, el Gobierno ha decidido rescatar al empresariado por la crisis económica generada por la pandemia.
En Ecuador, la Unión General de Trabajadores decidió invitar a un cacerolazo a partir de las 12:00 horas del viernes 1° de mayo. En esa nación andina, las trabajadoras y los trabajadores reclaman «comida, medicina, educación y trabajo para el pueblo ¡ya!».
La clase trabajadora de Colombia, a través del Comité Nacional de Paro llamó a manifestarse desde las viviendas desde donde aseguran: «Agitaremos las banderas, pitos, afiches alusivos a los trabajadores». Además, algunos sindicatos regionales convocaron a colocar los trapos rojos como símbolo de las necesidades de los sectores populares colombianos.
En Puerto Rico, el Partido Independentista Puertorriqueño (PIP) convocó a un “Cacelorazo Trabajador” este primero de mayo a las 8:30 de la noche (hora de la alarma del toque de queda) en solidaridad con los trabajadores y trabajadoras afectados por el Covid-19.

Mediante la actividad, los trabajadores se solidarizarán con aquellos para quienes el aislamiento ha significado la imposibilidad de ganarse el sustento. El evento permitirá exigir que se incorpore dentro de los planes de trabajo del gobierno, la atención a la violencia de género que enfrentan mujeres en cuarentena con sus agresores; las implicaciones de la pobreza súbita de quienes no pueden trabajar, el desamparo de la población de adultos mayores y el disloque en los servicios a las niñas y niños de educación especial.
En Brasil,»Fuera Bolsonaro», será el lema central de los discursos transmitidos por streaming, dado que las organizaciones sindicales consideran que su permanencia en la primera magistratura traerá más problemas a la población en materia de empleo, salud y educación. Además, promueven que el 1° de mayo se convierta en un día de «solidaridad de calle» donde los trabajadores hagan donaciones de alimentos y productos de higiene para los más necesitados.
Los sindicatos brasileños comenzarán a movilizarse, desde las 11:30 del 1° de mayo, en una transmisión que incluiría mensajes de los expresidentes Luiz Inácio Lula da Silva y Dilma Rousseff y los principales dirigentes del Partido de los Trabajadores (PT).
SI/VTActual
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