Cuando los europeos fueron los inmigrantes

Bueno y malo, positivo o negativo, blanco o negro. Con éstos parámetros la historia nos ha contado innumerables anécdotas sobre el ejercicio del poder y la dominación. Así las migraciones buenas y positivas para las sociedades, son las que hacen los blancos. Las otras, son todo lo contrario.

Europa es el continente que mayor cantidad de personas vio partir desde sus tierras a causa de sus malos gobiernos, sus pocas oportunidades de trabajo, sus hambrunas y sus sociedades desiguales, desde mediados del siglo XIX. Fue en esa época cuando las migraciones voluntarias fueron permitidas por los antiguos colonizadores y se produjo el fenómeno conocido como “la gran ola de inmigración europea”.

Entre 1860 y 1920, América recibió a más de 35 millones de inmigrantes europeos

Estados Unidos fue el destino predilecto de los nuevos aventureros, unos 5 millones de europeos, procedentes principalmente de Alemania e Irlanda, se asentaron en el país entre 1821 y 1860. La cantidad se multiplicó entre 1860 y 1920, cuando italianos, escandinavos y británicos aportaron 27 millones de personas a la población estadounidense, según refleja el trabajo del periodista Jesús Hernández Cuéllar.

América Latina de brazos abiertos

Desde finales del siglo XIX y hasta mediados del siglo XX, América Latina fue un destino muy atractivo para los inmigrantes que por oleadas vinieron desde Europa. No se trataba de los antiguos colonizadores ni sus descendientes, sino de personas que huían de la guerra, los conflictos y el hambre. Argentina es uno de los casos que destaca, pues su población que apenas alcanzaba los 2 millones de habitantes a finales del siglo XIX, cambió radicalmente con la llegada de españoles e italianos principalmente. Antes de 1920, la población de este país tenía un 30% de población no nacida en esas tierras.

El ecuatoriano Ángel Emilio Hidalgo es un historiador experto en América Latina. En sus trabajos se contabiliza que Brasil cobijó a 33% de los migrantes europeos entre 1851 y 1924, a Cuba arribaron 14%, a Uruguay 4%, México 3% y Chile 1,2%. En Venezuela durante ese período se calcula que arribaron unas 300 mil personas, luego de la Segunda Guerra Mundial, la cantidad siguió aumentando.

Llegada de inmigrantes europeos al Puerto de La Guaira, Venezuela, durante la década de los 50

“Esta gran oleada migratoria no fue posible, sin la favorable recepción que tuvieron los europeos en el continente americano”. Ángel Emilio Hidalgo, El Telégrafo.

Tal fue el enorme éxodo europeo hacia diferentes partes del mundo, que antes de la Primera Guerra Mundial, el 38% de la población global tenía sus ancestros nacidos en el viejo continente. Hoy se calcula que unas 500 millones de personas descienden de una de las grandes migraciones de la historia.

Reciprocidad cero

La historia sorprende con las extrañas vueltas que puede dar. El continente europeo, que prosperó en buena medida gracias a las remesas que sus ciudadanos en América y el resto del mundo, enviaron a sus países de origen luego de la Segunda Guerra Mundial, hoy es foco de xenofobia y rechazo a los migrantes que llegan por miles desde África, Asia y América del Sur. Países como Italia, España o Alemania, han endurecido sus políticas migratorias cuestionadas por xenófobas. El caso de la embarcación “Aquarius”, cuyo ingreso a costas italianas fue impedido, desató las más severas críticas internacionales

Curiosamente, son los italianos, españoles y alemanes, los países con la mayor cantidad de inmigrantes que fueron recibidos en tierras americanas cuando Europa se hundía en la miseria. Al parecer devolver el favor, no es una opción para sus gobiernos.

 

RB

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