1.900 civiles identificados como muertos en los combates de Etiopía

Investigadores europeos han elaborado una lista de 1.900 etíopes muertos en la región de Tigray a manos de soldados, paramilitares e insurgentes de Tigray, identificados por los investigadores que estudian el conflicto iniciado en noviembre de 2020.

La identificación de los muertos ha sido investigada por un equipo de la Universidad de Gante, en Bélgica. El grupo se ha puesto en contacto con familiares y amigos. Al mismo tiempo, han cotejado los documentos oficiales y los informes del gobierno y de las ONG, así como la información de los medios de comunicación.

En marcado contraste con los hallazgos, el primer ministro etíope, Abiy Ahmed, ha dicho que los informes sobre muertes masivas han sido exagerados.

Abiy ordenó una ofensiva militar en noviembre de 2020 en Tigray para expulsar al Frente de Liberación del Pueblo de Tigray (TPLF), entonces en el poder en la provincia. La ofensiva comenzó con un ataque a una base del ejército federal.

Aunque los dirigentes etíopes calificaron la ofensiva de éxito, se produjeron frecuentes matanzas de civiles.

Los investigadores han documentado unas 150 masacres. Entre ellas, la matanza de unos 250 civiles durante un periodo de tres días en Humera, una ciudad desarrollada en el oeste de Tigray.

Los informes sobre la matanza de civiles incluyen la muerte de 13 personas hace una semana, mientras los soldados buscaban insurgentes en Grizana

Entre los muertos había tres hombres de unos 50 años, varias mujeres, un niño de 15 años y otro de dos.

El profesor Jan Nyssen, que ha vivido en Tigray durante décadas, dijo: “Estas personas no deben ser olvidadas y estos crímenes de guerra deben ser investigados La lista es para mostrar la magnitud de lo que está sucediendo. Sabemos que hay muchos más, pero conocemos el nombre y las circunstancias de estos 1.900”, añadió, según informa la prensa inglesa.

Los investigadores descubrieron que más del 90% de las víctimas eran hombres.

La culpa de los asesinatos de civiles se ha repartido entre soldados etíopes, tropas eritreas y paramilitares irregulares de la vecina provincia de Amhara.

“Todavía se desconocen muchas cosas. Hay muchos incidentes en los que no podemos concluir qué bando es el responsable por el momento”, señaló Tim Vanden Bempt

 

Artículos relacionados