Argentina decidió mantener el aborto clandestino

Argentina decidió mantener el aborto clandestino

Tal y como se esperaba, la Cámara Alta del Senado argentino voto “no” a una Ley que permitía el aborto asistido (hasta la semana 14). La cuenta fue 38 votos negativos y 31 a favor

Analistas consideran que las convicciones religiosas se impusieron al derecho de las mujeres a decidir sobre su propio cuerpo, en el país del papa Francisco.

Con el resultado, la interrupción del embarazo se mantiene como un delito penado con hasta cuatro años de cárcel –la ley vigente data de 1921- a pesar de que cada minuto y medio una mujer aborta en el país austral.

El Congreso no puede volver a tratar el tema hasta dentro de un año, pero la reivindicación a favor del aborto legal, seguro y gratuito seguirá en las calles.

Cronología de una lucha

A lo largo de la historia legislativa fueron presentadas distintas iniciativas para despenalizar y legalizar el aborto en Argentina. La más antigua data de 1937.

La propuesta –actualizada y acondicionada de acuerdo al momento histórico- se ha presentado siete veces.

En el Encuentro de Organizaciones Sociales Feministas de 2004, en Mendoza, se decidió avanzar hacia este articulado que hoy reúne a más de 300 asociaciones.

El 28 de mayo de 2007 presentaron su primer proyecto.

Ese andar histórico desembocó el último 6 de marzo en la presentación del proyecto de Interrupción Voluntaria del Embarazo.

Los grupos anti derechos siempre hacen foco en “el asesinato”; mientras las feministas lo presentan como una cuestión de salud pública, derechos humanos y autonomía de las personas gestantes.

En 2011 se realizó en el Congreso la primera audiencia pública sobre aborto. La comisión produjo un dictamen que luego desestimó por no haber quórum, en el marco de una situación confusa en la que desaparecieron firmas de legisladores.

El proyecto volvió a perder estado parlamentario y en 2012 se presentó otra vez pero no consiguió el apoyo requerido.

En el período 2014-2015 el proyecto alcanzó un récord histórico de 70 firmas de todo el arco político pero no fue suficiente.

En 2014 y 2016 ocurrieron nuevas presentaciones y se logró un hecho inédito: que la Comisión de Legislación Penal ponga el tema del aborto en agenda.

En junio pasado se ganó el primer round: 129 diputados apoyaron el proyecto y 127 lo rechazaron, lo que catapultó el proyecto al Senado donde finalmente perdió por estrecho margen.

Con la fuerza de la opinión pública favorable y el feminismo popular en las calles, posiblemente la próxima vez por fin se logre.

ER

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