¿Algún plan en curso? Expresidente de Costa Rica y su llamado desesperado sobre Venezuela

¿Algún plan en curso? Expresidente de Costa Rica y su llamado desesperado sobre Venezuela

“En las próximas 24 horas, 36 horas, 48 horas, las calles de Caracas tienen que estar inundadas de estudiantes; las calles de las principales ciudades de Venezuela tienen que estar inundadas de estudiantes”, fue la arenga del expresidente costarricense Óscar Arias, recientemente, con difusión en la cadena CNN en Español.

Igualmente, según reseña en una nota de la agencia EFE, Arias se refirió a la necesidad de intervenir sobre “el caso de Venezuela”, que calificó como “el más urgente y el más desgarrador”.

“Es en el momento mismo de la amenaza en donde hay que alzar la voz y denunciar, no importa cuán populares o impopulares sean los líderes en el poder. Luego, puede ser demasiado tarde”, sentenciaría Arias, para luego señalar que “esta es la oportunidad de oro, pero es ya”.

Estas palabras las pronunció, “casualmente” durante un foro moderado por el secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, en la ciudad de Monterrey (México).

El mismo, cuyo nombre era “El rol de los jóvenes en la democracia de América Latina”, se convirtió en la vitrina, en palabras de CNN, para “analizar el impacto del anuncio del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ)”, relacionado a las competencias del Parlamento y su situación de desacato en Venezuela.

El expresidente de Costa Rica se atrevió a comparar la situación venezolana con el momento en el que el entonces jefe de Estado peruano Alberto Fujimori disolvió el Parlamento de esa nación. Era abril de 1992, y Fujimori, en efecto, acabó con el poder legislativo de su país.

No sólo en Venezuela no se disolvió a la Asamblea Nacional, sino que tras una convocatoria del mismo presidente de la República, Nicolás Maduro, al Consejo de Defensa de la Nación, el TSJ revocó las sentencias. El Consejo les había pedido revisarlas, por la controversia que se generó entre el máximo tribunal y la Fiscalía General de la República.

Arias, el “Premio Nobel de la Paz”

En el año 1987, el todavía presidente de Costa Rica recibió el Premio Nobel de la Paz por su actuación en la “pacificación de Centroamérica”, cuando en realidad lo que hizo fue apoyar a los Contra en Nicaragua.

De manera encubierta, Costa Rica fue usada durante su mandato como una base de operaciones desde la cual se realizaban traslados propios del narcotráfico y lavado de dinero para el financiamiento del grupo irregular cuyo objetivo principal era el derrocamiento del sandinismo nicaragüense.

Igualmente, Arias reconoció públicamente que aceptó dinero de la empresa norteamericana Ocean Hunter, vinculada al narcotráfico, explícitamente de cocaína. Los fondos, un total de 20.000 dólares, fueron utilizados para la campaña presidencial de 1985-86, según asumiera seis años más tarde.

También está el caso de Ricardo Alem León, designado por Arias como delegado por Costa Rica ante el Banco Centroamericano de Integración Económica. Este utilizó su posición para montar un entramado de lavado de dinero en favor de los carteles de la droga colombianos.

Por otra parte, al “Nobel de la Paz” se le han descubierto vínculos con el dictador panameño Manuel Antonio Noriega, con quien habría cooperado durante su estancia en la casa de Gobierno costarricense.

Con este expediente a cuestas, Óscar Arias declaró el pasado año en los siguientes términos: “Lo que tiene Venezuela es un narcoestado; muchos de los altos funcionarios de ese gobierno han estado involucrados en narcotráfico y saben qué futuro les espera cuando abandonen el poder”. Pero a diferencia de su caso, no hay prueba que respalde tal afirmación.

“Cada día se irrespeta más y más el que el parlamento apruebe leyes que después son desconocidas, decretos de estado de emergencias incluso aprobados por la asamblea general y sin embargo se desconocen”, dijo también, pero tocaría aclararle que esto último fue al revés: el presidente de la República elaboró un decreto de emergencia económica, con la finalidad de solventar las dificultades que atraviesa la economía nacional. La respuesta del poder legislativo fue una rotunda negativa a su aprobación en dos ocasiones.

Cabello: Arias es un “metiche”

El dirigente nacional del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) Diosdado Cabello, respondió contundentemente a la más reciente arremetida de Arias, calificándolo como un entrometido.

Igualmente, invitó a la militancia chavista a que “lean las declaraciones del señor Oscar Arias, que dice que en Venezuela tiene que ocurrir algo en 36 horas para que cambie todo”.

Cabello están entre los líderes del chavismo acusados por Estados Unidos por presuntos vínculos con organizaciones ligadas al narcotráfico. Sin presentar pruebas, no obstante, esta campaña es replicada por grandes medios a lo largo del mundo, a los que se suman voceros como Arias y otras personalidades de pasado -y presente- turbio.

JI

Artículos relacionados