Venezuela es un país que a pesar de la crisis económica que hoy atraviesa, vive en el imaginario mundial como uno de los mayores exportadores de petróleo, el país de las mujeres hermosas y un buen productor de telenovelas. Pero esa nación ubicada al norte de suramérica, con un clima tropical siempre verde, con una de las diversidades ecológicas más amplias del mundo, encierra muchas otras maravillas que la convierten en uno de los paraísos más atractivos del planeta.
1. Imponentes paisajes
Hace poco el Parque Nacional Canaima cumplió 56 años de ser declarado como tal. Sus mesetas, tepuyes, valles y vegetación, convierten a esta región, en uno de los mayores pulmones vegetales del mundo. Alberga al Kerepacupai Vená (Salto Ángel), la caída de agua más alta del planeta, con 979 metro de altura.


El río Orinoco es el cuarto río más largo de América del sur y el tercero más caudaloso del mundo. Nacido en el estado Amazonas, el Orinoco recorre los estados Bolívar, Guárico, Apure, Anzoátegui, Monagas y Delta Amacuro. Éste último recibe la desembocadura del río en el Océano Atlantico.

Venezuela cuenta con 3.700 kilómetros de costa de cara al mar Caribe y el Océano Atlántico. El archipiélago de Los Roques se apunta como uno de los destinos preferidos por los turistas, así como las de la Isla de Margarita y las que se encuentran bañando la Cordillera de la Costa entre los estados Aragua y Carabobo. Con montañas de fondo o con arenas coralinas, las playas venezolanas son de las mejores del mundo.


Pero no todo es clima tropical en este maravilloso país suramericano. Temperaturas cercanas a cero grados, y algunas veces por debajo, se registran en la Cordillera de Mérida, ubicado en ese estado occidental del país, como una extensión de la Cordillera de Los Andes. Su punto más alto es el Pico Bolívar, con 4.978 metros sobre el nivel del mar y se encuentra en el Parque Nacional Sierra Nevada. Ese mismo parque alberga al Sistema de Transporte Turístico Teleférico de Mérida, Mukumbarí, que es el teleférico más alto y largo del mundo con 4.700 metros de altura y más de 12 kilómetros de largo.


2. Joyas arquitectónicas
Venezuela alberga varias maravillas de la arquitectura, fruto de ser una potencia petrolera con la que ha podido levantar edificaciones de alta factura. Un símbolo de la ciudad capital, es el Complejo Urbanístico Parque Central, que con sus dos torres de más de 200 metros de altura, fueron por mucho tiempo las más altas de Latinoamérica. Tres puentes colgantes adornan la geografía venezolana: el Puente Rafael Urdaneta, sobre el lago de Maracaibo en Zulia, y los puentes Angostura y Orinoquia sobre el imponente río Orinoco. El Complejo Cultural Teresa Carreño, es una de las salas más reconocidas del mundo por su belleza, acústica y arquitectura. La Universidad Central de Venezuela y todos sus edificios y espacios, son Patrimonio de la Humanidad.




3. Patrimonios Culturales Intangibles
La ubicación geográfica de Venezuela, la convierte en una zona propicia para la mezcla de tradiciones y culturas, que ve pasar por su territorio. Ha visto elevar a la categorías de Patrimonio Inmaterial de la Humanidad, importantes festividades como los Diablos Danzantes de Corpus Christi, la Parranda de San Pedro, los Cantos de Trabajo del llano, los Carnavales de El Callao, la tradición oral de la etnia indígena Mapoyo y todas las técnicas derivadas del cultivo y procesamiento de la planta curagua, con la que se confeccionan diferentes tejidos artesanales.


4. La música
El joropo es el género que identifica internacionalmente a Venezuela. Aunque su forma más conocida es el Joropo Llanero, también son muy populares el Joropo Central, Oriental, Guayanés y el Golpe Larense. Pero si el Joropo es el rey del folklore venezolano, la reina es la Gaita Zuliana, especialmente interpretada para las festividades navideñas, pero en Zulia suena todo el año. Los tambores costeños hacen vibrar a cualquiera con la herencia africana de la población central y litoral del país. Las parrandas y aguinaldos amenizan las navidades venezolanas y junto a los villancicos, esperan los regalos que traerá el Niño Jesús.


5. El humor criollo
No importa la ocasión, no importa la crisis o lo mal que se pueda estar. Una de las cosas que el extranjero no entiende muy bien del venezolano, es su facilidad para tomar absolutamente todo con buen sentido del humor. La facilidad para inventar chistes o escenas graciosas, es ilimitada, como también es inagotable esa cualidad de sobreponerse a los problemas con un gesto agradable y una sonrisa.
Aunque a veces parezca que el venezolano no se toma nada en serio, su buen humor resulta casi siempre, una válvula de escape ante las adversidades. Un modo de locura bastante cuerda.

6. La cocina
La variedad culinaria venezolana, nos pasea por los más diversos platos con las influencias menos imaginables. La arepa, es el platillo más conocido fuera de las fronteras del país, ya que se puede comer en todas partes, a cualquier hora y se puede rellenar con cualquier cosa. La hallaca, es un delicioso platillo navideño, fruto de la mezcla indígena, española y africana. Su sabor y variedad depende del lugar donde se elabore. El pabellón es el plato típico venezolano. Tiene caraotas (frijoles negros), arroz, carne desmechada y tajadas de plátano fritas.
Otros platillos deliciosos son el Pastel de Chucho (pescado), los patacones (tostones de plátano), la diversidad de postres y dulces criollos, y las exquisitas sopas que «levantan hasta un muerto».


7. El venezolano
Pero este país al norte de Suramérica, no sería la maravilla que es, sin su gente. Una de las características más notorias del venezolano es su hospitalidad. Despojados de todo tipo de racismo y xenofobia, Venezuela recibe gente de todos los continentes, como si fuera uno más. Españoles, portugueses e italianos, prefirieron a este país luego de ver sus tierras arrasadas por la Segunda Guerra Mundial. Colombia, Ecuador y Perú, vivían crisis de todo tipo, cuando sus ciudadanos llegaron, por oleadas, a Venezuela en busca de una vida mejor y la encontraron.
Pero también, el venezolano es solidario ante la crisis de países hermanos. Las muestras de apoyo a naciones que han sufrido catástrofes naturales o guerras, son incalculables.
Venezuela es la tierra donde la solidaridad se hace palpable en todo el sentido de la palabra y eso es una tremenda maravilla.


Muchas razones para apostar por Venezuela, un país lleno de maravillas en todo su esplendor.
RB

