#VTech “Estrés por videollamadas”: el mal tecnológico de la cuarentena

El confinamiento por el nuevo coronavirus,  Covid-19, se presentó como una oportunidad de oro para las nuevas tecnologías. Con la cuarentena llegó el teletrabajo y las clases virtuales para estudiar a distancia. También aparecieron novedosas aplicaciones móviles con fines informativos y recreativos para sobrellevar el distanciamiento social.

Sin embargo, varios expertos señalan que desde el inicio de la cuarentena, padecimientos como estrés digital y ansiedad por videollamadas están afectando la salud mental de un gran número de personas, quienes ante la falta de “excusas”, se ven en la necesidad de contestar –especialmente en el ámbito laboral– la mayoría de las llamadas y de mensajes.

<<Según un informe de la CNBC, las acciones de Zoom –empresa china de videollamadas- subieron un 12.5% hasta abril 2020. Mientras que el número de usuarios nuevos y participantes activos incrementó en un 50% desde el inicio de la cuarentena>>.

¿Cómo y por qué nos afecta?

Las videollamadas funcionaban –hasta hace poco– como una herramienta de comunicación eventual para casos extraordinarios. El uso frecuente y prolongado de este servicio durante la cuarentena genera situaciones de estrés en ciertas personas. Una de las razones principales se encuentra en la exposición inusual que “obliga” al usuario a comportarse, a moverse y a hablar ante los demás de manera poco natural.

Para los especialistas, son las conversaciones o reuniones de trabajo las que ocasionan más ansiedad. El hecho de no saber la duración ni la cantidad de los encuentros virtuales es un factor que suele agobiar constantemente. Asimismo, la negativa propia a decir “no” a las videoconferencias genera mucha preocupación y conflictos mentales por aquello de querer quedar bien con todos.

Algunos usuarios aseguran experimentar dolores de cabeza, mareos, insomnio y problemas para respirar, entre otros síntomas asociados a la ansiedad y ataques de pánico como resultado de la sobrecarga tecnológica.  

<<Establecer límites de tiempo y espacios de “desconexión” es uno de los lineamientos recomendados para disminuir el estrés y ansiedad digital>>.

Recomendaciones

Ante los cuadros de estrés y ansiedad digital lo más acertado es buscar ayuda profesional. La consulta no necesariamente tiene que ser por videollamada, un contacto telefónico común con un psicólogo puede brindar estabilidad y las herramientas que necesita la persona afectada.

Otros métodos de comunicación como enviar correos, mensajes de texto o compartir documentos son válidos para aligerar la presión que ocasionan las reuniones virtuales. Hacer ejercicios físicos, de respiración, de estiramientos y realizar pausas para merendar son algunas de las actividades recomendadas por los especialistas para aliviar el agotamiento mental.

Paola Pertuz/VTactual.com

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