Mientras Paraguay, Brasil y Argentina arden en protestas, Mercosur activa Cláusula Democrática contra Venezuela

Argentina, Paraguay y Brasil, países fundadores del Mercado común del Sur, han virado hacia la derecha, el primero por la vía electoral y los otros dos tras golpes parlamentarios. Esta situación ha cambiado la correlación de fuerzas en América Latina y principalmente en el Mercosur, desde donde se ha pretendido sancionar a Venezuela con argumentos sin basamento jurídico.

En primer lugar, señalaron que Venezuela no había adoptado su normativa a la del Bloque regional, sin embargo, el país demostró que a pesar de no ser fundador, había adaptado más su marco legal, que los miembros fundadores.

Luego, invocaron como excusa que Venezuela violenta el tratado de Ushuaia, documento fundacional del Mercosur, en el que los países se comprometen a profundizar la democracia. Señalan estos países que el Gobierno venezolano viola este tratado por tener políticos presos, en referencia a dirigentes de la derecha sentenciados por su participación en los hechos violentos que dejaron 43 víctimas fatales en 2014.

En ese contexto, sabotearon la presidencia pro tempore que debía asumir Venezuela en 2016. La representación venezolana apeló al protocolo de Olivos, mecanismo ideal para la resolución de conflictos en este mecanismo de integración, pero Paraguay no participó. No obstante, las negociaciones en el marco de ese acuerdo se han estado desarrollando.

Pero un nuevo golpe apunta la derecha internacional, en esta oportunidad los cancilleres convocaron a una reunión urgente para este sábado, con el propósito de discutir la situación interna de Venezuela, por considerar que había una «falta de separación de los poderes».

El señalamiento responde a las sentencias emitidas por el Tribunal Supremo de Justicia para suplir las omisiones del poder legislativo. Al presentarse un desacuerdo por estas sentencias con la Fiscalía General de la República, el presidente Nicolás Maduro convocó el Consejo de Defensa de la Nación y antes de amanecer el mismo día, se había resuelto el «impasse» de manera institucional, las sentencias fueron revocadas.

Analistas en el mundo entero consideraron que estos hechos demostraban que en el país existe separación de poderes y una institucionalidad fortalecida.

Mientras tanto, en Paraguay el Senado paraguayo aprobó la reelección presidencial indefinida en una reunión cerrada, y en medio de fuertes manifestaciones, un muerto y decenas de heridos.

Argentina ha enfrentado fuertes crisis por las medidas de corte neoliberal que ha implementado el presidente Mauricio Macri y los escándalos por corrupción y manejo de cuentas en paraísos fiscales, además de la represión contra los movimientos y líderes sociales.

El presidente de Brasil llegó al poder, luego de encabezar un golpe de Estado contra la presidenta Dilma Roussef, y está rodeado de escándalos de corrupción.

Estos países, decidieron activar la cláusula Democrática a Venezuela, según explicó la canciller Argentina Susana Malcorra, porque «estamos en una situación en la que claramente la separación de poderes, esencia de las instituciones democráticas, no está funcionando».

Al activarse la cláusula democrática del protocolo de Ushuaia, inicia un proceso de suspensión del país cuestionado.

La medida fue tomada por las sentencias del TSJ venezolano, que además fueron revocadas antes de la reunión de cancilleres, a la que además Venezuela no fue convocada.

JS

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