InicioDestacadaEscudos Humanos: ¿seres desechables para la oposición venezolana?

Escudos Humanos: ¿seres desechables para la oposición venezolana?

La utilización de niños, adolescentes e indigentes dentro de las actividades políticas de la oposición venezolana es un hecho público y notorio. Periodistas nacionales e internacionales han reseñado esta macabra práctica, con el mismo énfasis con que usuarios de las redes sociales muestran fotos de niños encapuchados haciendo bombas «molotov» o gritando consignas por un par de galletas, o «Nutella».

Utilización de venezolanos en la indigencia

Andreina Calzadilla, una joven mujer de 20 años que vivía debajo de un puente en Las Mercedes, Caracas, contó al equipo de prensa de la Misión Negra Hipólita, institución creada por el presidente Chávez en 2005 para erradicar la pobreza extrema y brindar atención integral a las personas en situación de calle, que Henrique Capriles, gobernador del estado Miranda, se acercó a un grupo de personas en situación de calle (entre esos ella) para ofrecerles vivienda y una vida mejor, a cambio participar activamente en las protestas violentas en la ciudad para sacar a Nicolás Maduro del gobierno.

Según el testimonio de Calzadilla, el gobernador de Miranda, llevó comida, ropa y zapatos para unas 40 personas que pernoctaban en el lugar; además, Capriles les dejó cajas de molotov, yesqueros, guantes, lentes e implementos que utilizan dentro de las manifestaciones violentas de la oposición, para enfrentar  a los cuerpos de seguridad del estado.

“Él (Capriles) siempre estaba con nosotros en la guarimba, pero cuando la cosa se ponía muy fea, él se iba”, señaló Calzadilla.

También se conoció el caso de Miguel Pérez, un hombre que vive en situación de calle y fue captado en el año 2014 por miembros del partido Voluntad Popular, para armar barricadas en el este de la ciudad.

En aquellos días Miguel recibía 1.000 Bs. diarios por armar las barricadas, hasta que su condición de alcohólico le impidió hacer el trabajo cierto día y fue golpeado vilmente por sus contratantes.

El presidente de la Misión Negra Hipólita, José Perales, denunció a través de su cuenta en twitter, que un equipo de rescatistas de esta institución en Caracas, encontró implementos que utilizan extremistas de la oposición para enfrentar a los organismos de seguridad, como escudos y drogas, entregados por dirigentes de la derecha a ciudadanos en condición de calle.

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Los niños en el centro del ataque

Henrique Capriles se ha caracterizado en los últimos días por aparecer en las protestas convocadas por la MUD de la mano de niños y niñas, en claro uso de escudos humanos. En la siguiente foto puede observarse cómo el gobernador de Miranda, es acompañado por niños mientras recorría la actividad.

Un video que circula por las redes sociales muestra a Capriles caminando junto a varios jóvenes encapuchados por una calle de Caracas; uno de los manifestantes le dice “no queremos elecciones y vamos a atrincherarnos hasta el amanecer”, a lo que Capriles responde “quédate quieto que tú tienes 15 años”.

Este video es la prueba de que en la vanguardia de las manifestaciones violentas y actividades políticas de la oposición, hay adolescentes, menores de edad, un delito consagrado en la Ley Orgánica de Protección al Niño, Niña y Adolescente de Venezuela.

El uso simbólico de los niños

Utilizar técnicas discursivas orientadas a la emoción, la exageración, o el drama utilizando a niños, quienes no tienen aún ni personalidad jurídica propia, ni capacidad de racionalizar o cuestionar aquello que están “promocionando”, es sin duda parte de un plan de manipulación, no una propuesta política.

Es bien sabido que en la publicidad y propaganda la utilización de niños es muy eficaz porque apela a nuestro lado más sensible, más emotivo y, consecuentemente, menos racional.

Todo esto lo saben los tanques de pensamiento de la derecha venezolana, a partir de allí, todas las imágenes, videos o mensajes que difunden tienen la intencionalidad de sensibilizar a la sociedad nacional e internacional para posicionar una matriz principal en la mente de los venezolanos: “crisis humanitaria”.

«El tratamiento mediático respecto al uso de los niños en la línea de confrontación directa ha sido edulcorado y hecho potable para aceptar que los infantes puestos allí forman parte de un movimiento social espontáneo con una marcada tendencia al heroísmo, «luchadores por la libertad y contra el hambre», señala un artículo del portal web Misión Verdad titulado «Uso y abuso de niños en las protestas violentas del antichavismo«.

Justamente, «Clímax», un medio cuya línea editorial, no solo apoya, sino que también intenta posicionar positivamente estas acciones, publicó hace unos días un crónica titulada «Los niños de la resistencia», una apología a la violencia con la infancia como centro, que describe a niños que supuestamente llegan a las manifestaciones de la MUD «pidiendo comida, descalzos y sucios». El texto intenta justificar la presencia de niños en las protestas, que han sido fotografiados incluso encapuchados porque según ellos, «sus precarias condiciones económicas y sociales los llevan a eso».

Esta situación ha sido aprovechada por los medios internacionales para obtener fotos «posadas» de niños aparentemente unidos a la «lucha por la libertad y contra el hambre en Venezuela»; la verdad es que estos niños han sido aprovechados para manipular la realidad de las protestas en el país, bañadas de espontaneidad por la canalla mediática para tergiversar el verdadero fin violento y extremista de la derecha venezolana.

En Venezuela el artículo 32 de la Ley Orgánica para la Protección de Niños, Niñas y Adolescentes (LOPNNA) contempla que los niños tienen derecho a la integridad personal, lo que implica «la integridad física, psíquica y moral»; los responsables de resguardarla son “el Estado, la familia y la sociedad”, entiéndase sociedad a todos los sectores que colindan en ella, esto incluye a todos los sectores políticos del país, organizaciones y demás.

La utilización de niños y adolescentes como escudos humanos en actividades políticas de la oposición ha sido denunciada por varias autoridades del país. El secretario general de Gobierno del estado de Mérida, Gerardo Molina, denunció hace poco la utilización de estos jóvenes en las protestas violentas convocadas por dirigentes de la oposición, y el peligro que esta práctica acarreaba para la integridad física y mental de los menores.

Los llamados «niños de la resistencia» a los cuales se refieren algunos reportajes de los medios de comunicación pro opositores, así como las personas en situación de calle que «aparentemente» protestan, no son más que los nuevos escudos humanos que la oposición venezolana ha elegido para reforzar la matriz mediática de pobreza, destrucción, vulenarabilidad y muerte en Venezuela. El falso retrato de una «crisis humanitaria».

AMR

 

 

 

 

 

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