7 claves para reconocer la violencia obstétrica

Basta con reunir a un grupo de madres en un mismo salón para descubrir que las estadísticas sobre casos de violencia obstétrica son más preocupantes de lo que se revela. En una breve conversación con otra persona que esté en su misma situación, las mujeres podrían descubrir cómo se les violentó su derecho a un embarazo y un parto digno en más de una oportunidad.

Podrían descubrirlo, si estuvieran informadas sobre todas las formas de abuso que existen y que están tipificadas en las leyes. Pero no es así.

La mayoría no sabe que dormir la primera noche después del parto sin su bebé (cuando este se encuentra perfectamente sano) es violencia obstétrica. No tienen idea de que aquel comentario hecho por la enfermera sobre la edad de la parturienta de la otra cama, es violencia obstétrica.

Y es que la violencia obstétrica se define como el maltrato que sufre la mujer embarazada al ser juzgada, atemorizada, vejada y lastimada física y emocionalmente. También se incluye dentro de esta definición la imposición de una decisión contraria a la que como individuo tiene el derecho de tomar.

De acuerdo con la legislación venezolana vigente, violencia obstétrica también es “la apropiación del cuerpo y procesos reproductivos de las mujeres por personal de salud, que se expresa en un trato deshumanizador, en un abuso de medicalización y patologización de los procesos naturales, trayendo consigo pérdida de autonomía y capacidad de decidir libremente sobre sus cuerpos y sexualidad, impactando negativamente en la calidad de vida de las mujeres”.

Por muchos años, los maltratos que sufrían las mujeres embarazadas han sido un secreto a voces. Muchos siglos transcurrieron hasta que las leyes reconocieron que este tipo de vejaciones debían ser penalizadas para reivindicar a quienes las sufrieron y evitar que otras se conviertan en víctimas.

Así lo estipula desde 2019 la ONU, que junto al Tribunal Europeo de Derechos Humanos decidió legislar a favor de impulsar políticas estadales que garanticen el respeto a los derechos de las mujeres antes, durante y después del parto.

Con el objetivo de informar a las mujeres y empoderarlas en su proceso reproductivo, VTActual presenta 7 claves para reconocer la violencia obstétrica:

7.- El personal de salud no explica ni anuncia los procedimientos que realizará

Cuando la embarazada no conoce su plan de parto o los procedimientos médicos que el personal de salud podría utilizar en caso de presentarse una emergencia, cuando se practican maniobras como la Kristeller (desaconsejada por la Organización Mundial de la Salud y donde el médico empuja con su codo al bebé desde el abdomen de la madre) o se realizan episiotomías sin consentimiento, se estaría en presencia de una violación a los derechos de la mujer.

6.- Imponen a la mujer una posición específica al momento de parir

El obligar a la mujer a parir en posición supina y con las piernas levantadas, existiendo los medios necesarios para la realización de un parto vertical que lamentablemente sólo lo ofrecen algunas instituciones privadas, está tipificado también dentro de las legislaciones como una forma de violencia obstétrica.

5.-Obstaculizan el apego precoz del recién nacido

Cuando el hospital o la clínica deciden separar al bebé de su madre sin causa médica justificada, negándole la posibilidad de cargarlo y amamantarlo inmediatamente luego de nacer, estamos en presencia de un acto de violencia obstétrica pues se le niega a la madre la oportunidad de inmunizarlo, establecer una lactancia exitosa y fortalecer el vinculo con su hijo.

4.- Alteran el proceso natural del parto

Si el parto es de bajo riesgo y la madre está capacitada para completar un alumbramiento natural, el uso de técnicas de aceleración como la mencionada maniobra Kristeller, sin obtener el consentimiento voluntario, expreso e informado de la mujer es también considerado como una violación a los derechos de la embarazada.

3.-Sugieren o imponen el parto vía cesárea

Para la mayoría de las leyes a nivel mundial que abordan los derechos de las mujeres durante el parto, practicar el alumbramiento por vía de cesárea, existiendo condiciones para el parto natural, es otra forma de violencia obstétrica.

2.- Humillan y tratan con desprecio a las parturientas

Comentarios como: “Mientras hacías al muchachito no te quejabas” o “Aguanta el dolor, nadie te mandó a salir preñada”, atacan directamente la dignidad y el bienestar de la mujer embarazada. Otras acciones como la humillación a la que son sometidas muchas madres jóvenes, sólo por el hecho de embarazarse a temprana edad, también se consideran actos de violencia obstétrica.

1.-No atienden oportuna y eficazmente las emergencias obstétricas

La negativa a atender un parto por su complejidad, hecho que obliga a las mujeres a trasladarse a otros centros mientras ponen en riesgo su vida y la de sus bebés, también está penalizada dentro de las leyes y constituye una violación al derecho de las embarazadas de tener una atención médica de calidad.

Andreína Ramos Ginés/ VTActual.com

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