Deporte extremo favorito de la oposición venezolana

Se trata de una aberrante práctica: si usted está en un concurrido centro comercial, no importa la ciudad donde se encuentre, y se encuentra a un chavista (o alguien que parezca serlo), agrúpese y agreda.

Así actúa un sector de venezolanos, cuya práctica racista y violenta ha superado las fronteras y ha emprendido ataques contra el chavismo y sus afines en diferentes países del mundo. En esta ocasión, le tocó el turno a un comunicador alternativo, que participa en un programa en el canal del Estado venezolano: Pedro Carvajalino.

El joven comunicador junto a su familia visitaba el Hotel Hesperia en el estado Carabobo, cuando fue atacado por al menos diez personas identificadas con la oposición venezolana; los golpes provocaron que Carvajalino cayera al piso e incluso, en esa situación, continuaron la agresión lanzándole botellas de bebidas alcohólicas.

Carvajalino prometió que divulgará imágenes de la agresión en su contra, en su programa que será transmitido la noche de este jueves. Los responsables de estos hechos fueron detenidos, según denunció el agredido.

“Terminada la audiencia en tribunales han resultado cuatro personas privadas de libertad, tres hombres y una mujer las cuales serán trasladadas a Tocuyito, solo una persona quedó con medida cautelar y prohibición de salida del país, los delitos esgrimidos por el Ministerio Público son: instigación al odio, agavillamiento y lesiones leves (artículos 285, 286, 413 del código penal)”, escribió en su cuenta en Instagram.

Sin embargo, para poner freno a este tipo de prácticas, que algunos ven como un deporte al que deben aplaudir, la Asamblea Nacional Constituyente trabaja en una ley contra el odio y la intolerancia, que en este momento se encuentra en etapa de consulta con el pueblo venezolano.

JS

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