Los comerciantes calculando precios en $ o introducción a las exaescalas logaritmicas

Por: José Garcés

La exaescala se aplica a los sistemas de computación capaces de realizar un mínimo de 1 exaflop  u operaciones de coma flotante por segundo.

O sea, un muchísimo seguido de incontables ceros.

Cuando se le pregunta a alguien que ha decidido cobrar en dólares, por ejemplo a un mecánico, acerca de cuánto ha de pagársele. La reacción inmediata es volver la mirada hacia arriba y a la izquierda, y poco a poco ir recorriendo con la mirada el alto cielo desde la izquierda hacia la derecha, y al llegar al zenit, ir bajando la mirada como si se desinflara, y en ese entonces los ojos del mecánico hacen contacto con los ojos del cliente. No crean que ya terminó de calcular, aunque ya usó las escalas logarítmicas para calcular el precio, ahora deberá calcular la depreciación y la compensación inmediata con operaciones de coma flotante y para ello habrá de servirse de las exascalas, ya que los sistemas de numeración para contar en bolívares hace tiempo que ya no responden a la realidad. El mecánico dejará oír un balbuceo, y se mantendrá en silencio catatónico todavía por unos segundos más y al fin dará una respuesta, y solo dirá “Ciento cincuenta”.  Uno por vergüenza no le pregunta ¿Ciento cincuenta qué? Pero uno sabe que Ciento cincuenta mil bolívares es un precio muy corto y Ciento cincuenta dólares es un precio absolutamente endemoniado y exagerado.

Un colegio decidió pedir un presupuesto a un contratista para desmalezar unos 100 metros cuadrados de terreno. Un hombre con su podadora de cortar grama y acompañado con otro hombre con machete. El que parecía ser el jefe preguntó ¿Cuántos niños hay en el colegio? La directora amablemente le respondió: 250 niños. Luego del ritual descrito más arriba el hombre le dio el presupuesto: 250 dólares. Por supuesto que a la directora le pareció muy caro y no lo contrató. ¿Qué lógica usó el hombre para dar esa cifra? Pues como él mismo contó: 250 niños son 250 padres, bueno entonces que cada representante pague un dólar, total = 250 dólares.

COHERENCIA ARBITRARIA. ECONOMÍA CONDUCTUAL DE DAN ARIELY

Los precios publicitados por los vendedores informales del Metro de Caracas marcan la referencia del precio de las golosinas

En el metro un vendedor de los que utilizan la intimidación como estrategia de ventas, y en ese momento uno no sabe si lo van a robar o le van a vender algo, anuncia: “Un caramelo marca Chao por Bs. 2.000”. Pues bien, uno piensa que si un caramelo vale 2.000 bolívares, entonces los 4.000 bolívares que le pagué al chofer de la camioneta no representa un precio exagerado. La cuestión es quién pone esos precios en los caramelos y quién pone a todos estos chicos como pregoneros a anunciar cuánto cuesta un caramelo para el día de hoy.  Los experimentos de Dan Ariely dan cuenta de que un precio que se fija arbitrariamente se establece en la mente del consumidor como una medida de referencia, y entonces el consumidor acepta como referencia válida de costo los precios que son fijados arbitrariamente.

COROLARIO

Ejemplos como los que he puesto hay muchos. En momentos de Guerra Económica y de hiperinflación, los comerciantes fijan los precios arbitrariamente y éstos se establecen como referencia válida en la mente del consumidor. La consabida falencia del Estado bolivariano para controlar a los especuladores y los abusos, es caldo de cultivo para la angustia y la desesperanza entre los consumidores.

En todo caso pudiera decirse que Constantinopla está constantinopolizada, y quien la desconstantinopolice buen desconstinopolizador será.

VTactual.com

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