La madrugada de este lunes, Venezuela puso en órbita, de la mano de China, su tercer satélite. El primero fue Simón Bolívar, el segundo, Francisco de Miranda y ahora, Antonio José de Sucre.
En esta oportunidad, se trata, al igual que Miranda, de un satélite de observación de la tierra a través de percepción remota. En esta tercera oportunidad, es la primera vez que desde la concepción hasta el momento de su lanzamiento, participaron técnicos y científicos venezolanos.
Sucre estará ubicado a 645 km de altura, orbitará la tierra a 28 mil kilómetros por hora y pasará sobre Venezuela de tres a cuatro veces por día, tomando imágenes que requiera la nación suramericana. Este satélite será controlado desde Venezuela.
Entre las características más resaltantes, destaca una cámara de un metro de resolución, cámara térmica infrarroja (pocos satélites en el mundo lo tienen).
Sucre inició su proceso de ignición a las 12:13 minutos de la madrugada y llegó a su órbita a las 12:27. En ese lapso de tiempo, el presidente Nicolás Maduro reflexionó sobre la importancia del hecho y afirmó que este es un acontecimiento inimaginable en el pasado, «es la independencia tecnológica que hemos consolidado de la mano de la alianza con China», dijo.
Agregó que ese es el objetivo de avanzar en la diplomacia bolivariana de paz, «es el mundo multicentrico y pluripolar que ya nació», indicó.
Sucre tendrá el objetivo de coadyuvar en el desarrollo de proyectos de desarrollo para el país caribeño, con la toma de imágenes que permitirán tomar decisiones en materia de agricultura, cartografía, construcción de vivienda. Seguridad fronteriza y combate al narcotráfico
JS

