#VTactualEntrevista Juan Sanabria: Tras elecciones, EE.UU. seguirá apostando por aislar diplomáticamente a Venezuela

Las amenazas de EE.UU. hacia Venezuela no nacieron en la Administración de #DonaldTrump, aunque éste haya puesto la cara frente a las sanciones más radicales establecidas al país caribeño.

Desde la gestión de Barack Obama se viene arreciando contra el gobierno de Venezuela por impulsar una política socialista en el país. Sin embargo, la historia nos recuerda que la lucha de Venezuela por librarse de la garra imperial viene desde mucho antes, incluso, mientras el comandante Chávez cumplió funciones como jefe de Estado.

En el 2002, durante el golpe de Estado aplicado en Venezuela, el presidente de EE.UU. George W. Bush reconoció la participación de su país al asegurar que había un vacío de poder en Venezuela y justificar la «presidencia» de Pedro Carmona, ante estos hechos, Chávez denunció que un avión estadounidense sobrevoló la isla de Orchila para atacar a Venezuela.

En 2006 Bush prohibió la venta de armas a Venezuela bajo el supuesto argumento y sin pruebas, que en el país caribeño se fomentaba el terrorismo.

En marzo de 2015, el país norteamericano ya contaba con nuevo presidente, Barack Obama, quien firmó una orden ejecutiva contra Venezuela en la que  declaró a este país como una «amenaza inusual y extraordinaria para la seguridad nacional de Estados Unidos».

Un año después, toma la presidencia de EEUU, #DonaldTrump y continúa el ataque. En 2017 comenzaron las sanciones contra la nación venezolana con la prohibición de las negociaciones sobre nuevas emisiones de deuda y de bonos por parte del gobierno de Venezuela y de la petrolera estatal Pdvsa, así como la negociación de ciertos bonos del sector público venezolano, y el pago de dividendos al gobierno de Venezuela.

En 2019 sancionó a 150 empresas empresas venezolanas, embarcaciones y ciudadanos, además de revocar la visa a 718 funcionarios asociados al gobierno venezolano. En marzo de 2020 la Administración estadounidense acusó a Nicolás Maduro de narcoterrorismo y ofreció una recompensa de 15 millones de dólares por su captura.

Entre estas sanciones, también se cuentan incalculables acusaciones a funcionarios venezolanos, así como al petróleo que se produce en ese país. Expertos políticos estiman que aparte de los intereses de Washington por derrocar al gobierno legítimo de Nicolás Maduro, #DonaldTrump ha utilizado los ataques a Venezuela como parte de su campaña por la reelección presidencial.

En este orden de ideas, en abril de este año el presidente Maduro aseveró que su homólogo Trump, ataca a Venezuela para conseguir los votos de cara a los comicios presidenciales de noviembre.

“Más que extremismo ideológico o político esto es el odio de Donald Trump. Se mueve entre el odio personal y su deseo de reelección. Él cree que por esa vía va a lograr votos en La Florida (…)”, expresó durante una entrevista con Radio La Pizarra, citó la Agencia Venezolana de Noticias (AVN).

Esta operación es una táctica de su campaña electoral. Uno de los estados más importantes, a la hora de ganar las elecciones presidenciales de noviembre, es Florida. Las personas con raíces latinoamericanas son una parte significativa de la población de esa región, y #DonaldTrump las quiere de su parte.

Ante este escenario, es inevitable pensar en cuál será el panorama de Venezuela luego de las elecciones presidenciales de EE.UU. en noviembre. El internacionalista Juan Sanabria en exclusiva para VTactual, explicó que independientemente de quien gane las elecciones, EE.UU. continuará militarizando y aumentando su presencia en el Mar Caribe para cerrar el cerco militar a Venezuela bajo la excusa de la operación antinarcóticos y seguirán apostando por aislar diplomáticamente a Venezuela.

1-¿Qué le espera a Venezuela si #DonaldTrump pierde las elecciones presidenciales en noviembre?

En caso de perder las elecciones el actual presidente de EE.UU., opino que el nuevo inquilino de la Casa Blanca mantendrá la política de sanciones hacia el Gobierno bolivariano, en primer lugar porque es el único recurso efectivo que le ha permitido frenar los avances y conquistas de la Revolución Bolivariana. En segundo lugar, porque para la ultraderecha venezolana cada fracaso en su intento por asaltar el poder los empujó a aventuras cada vez más radicales, al margen de la ley, a una total pérdida del sentido del interés nacional, convirtiéndose ahora en vulgares operadores del expolio y robo de los recursos de la República en el sistema financiero.

Independientemente de quien gane las elecciones, EE.UU. continuará militarizando y aumentando su presencia en el Mar Caribe para cerrar el cerco militar a Venezuela bajo la excusa de la operación antinarcóticos y seguirán apostando por aislar diplomáticamente a Venezuela. En conclusión, no veo muchos cambios en la política exterior estadounidense hacia nuestra patria.

Es normal y natural que ante un eventual cambio de presidente en EE.UU. el Gobierno bolivariano extienda y manifieste su voluntad a la construcción de condiciones para iniciar el diálogo y las negociaciones entre ambos gobiernos, siempre bajo la premisa que sea sin condiciones previas y en un marco de respeto a la soberanía y al pueblo venezolano.

La Revolución Bolivariana no puede, ni debe esperar ver qué pasa con el gobierno de EE.UU. y tampoco tener expectativas al respecto. La Revolución Bolivariana debe seguir avanzando en la marcha indetenible para construir capacidades propias a lo interno que eleven su base de poder y nos acerque más a un nuevo estadio de desarrollo. Por supuesto y como es obvio, hemos de tener construidos múltiples escenarios sobre lo que nos pudiera venir tanto con una posible reelección de Donald Trump, como una eventual elección de Joe Biden.

2) ¿Las amenazas de Donald Trump a Venezuela son personales o es una agenda de EE.UU.?
—Las amenazas son un recurso o herramienta de la Doctrina Monroe 2.0 y que se enmarca en la política exterior estadounidense para el hemisferio americano. Esta es de naturaleza imperialista, injerencista y supremacista. El uso de las amenazas es algo histórico desde que la nación del Norte comenzó su proyecto expansionista en el siglo XIX, se refrenda con el proyecto globalista de finales del siglo XX y ahora en el siglo XXI continúa vigente.

Por lo tanto, no importa si quien ocupa la casa blanca es demócrata o republicano, no importan las diferencias o similitudes entre candidatos, la política exterior del gobierno de EE.UU. no dejará de utilizar las amenazas, recursos y otras herramientas que estén a su alcance para lograr que todo el hemisferio americano esté arrodillado y plegado a sus intereses. De igual manera, lograr expulsar y acabar con la presencia y participación de actores globales importantes como Rusia, China e Irán, y para lograr todo esto; seguirán en sus intentos por acabar con la Revolución Bolivariana, pero así como en tantas otras ocasiones seguirán fracasando.

3) ¿El nuevo presidente mantendría el apoyo a la derecha venezolana?

Definitivamente, el gobierno estadounidense buscará apoyar y fortalecer a grupos de oposición en Venezuela, el problema para ellos es que al jugarse el todo apoyando la ultraderecha venezolana con su experimento de fallido de la autoproclamación y presidencia interina, se quedaron prácticamente sin operadores políticos, quienes se concentraron y preocuparon más por el enriquecimiento producto del robo de los recursos de la nación hasta el punto de la embriaguez que por hacer política, construir liderazgo y mostrar un proyecto país. Esto quiere decir que el nuevo presidente se encontrará con una oposición radical disminuida, aislada, sin credibilidad, derrotada y sin agenda.

Las elecciones de EE.UU. se llevarán a cabo el 3 de noviembre de 2020 y serán las número 59 . El límite establecido por la Vigesimosegunda Enmienda constitucional permite al presidente en ejercicio, #DonaldTrump, ser reelecto para un segundo periodo de gobierno. Joe Biden compite como candidato por los demócratas; mientras que Jo Jorgencen, por el Partido Libertario y Howei Hawkins. participa por el Partido Verde.

NB/VTactual/Vtactual.com

79,6% de los venezolanos opinan que las sanciones de EE.UU. les afectan tanto como a Maduro

 

 

 

 

 

 

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