España desarticuló una banda de narcóticos radicada en Canarias, detuvo 56 personas, incautó 600 kilos de cocaína, 2.800 de hachís y bienes por valor de más de cinco millones de euros.
Según el reporte oficial, las investigaciones culminan después de dos años, tras detectarse la introducción en Tenerife de grandes cantidades de drogas procedentes de Gran Canaria.
“La organización había construido una compleja y sofisticada red de blanqueo de capitales para lavar los beneficios que les reportaban sus actividades”, explicó el comunicado de las autoridades.

El grupo hamponil manipulaba los contenedores en el puerto de salida o en una de sus escalas -sin conocimiento de la persona o empresa que lo fletó- y escondía el alijo de droga. Al llegar al muelle que controla la organización era retirado el cargamento.
Para ello el grupo contaba con la colaboración de varios trabajadores portuarios de Las Palmas.
En el caso del hachís, el grupo usaba pescadores que cargaban en sus embarcaciones partidas de drogas transbordadas en alta mar desde lanchas procedentes de Marruecos.
Los agentes realizaron 25 registros de domicilios y otros dos de empresas.

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