El vicepresidente italiano y ministro del Interior, Matteo Salvini, logró uno de los objetivos claves de su gestión, una Ley que endurece, aún mucho más, los requisitos para los migrantes que quieran solicitar asilo en el país europeo.
El Consejo de Ministros sin reparos dio el visto bueno y aprobó el instrumento jurídico que aumenta los obstáculos para los migrantes que pretendían llegar a Italia como vía para escapar de la violencia que viven en sus países.
El decreto «sobre seguridad e inmigración», que lleva el nombre del líder de la Liga ultraderechista italiana, limita la protección de los inmigrantes vulnerables y facilita las expulsiones.

De esta manera una condena en primer grado será motivo suficiente para la expulsión y la sospecha de terrorismo aplicable para la eliminación de la ciudadanía a quienes ya lo tienen.
Salvini ha dejado claro en varias oportunidades que el objetivo de su gobierno es cerrar los campamentos de rumanos en Italia, trabajo que se facilitará luego de la aprobación de este instrumento jurídico que, sin modestia, lleva su nombre.
El gobierno de Italia, presionó recientemente a Panamá para que revocara el registro del barco Aquarius, y le pusiera una restricción de salida al mar, de manera que una vez toque puerto no podrá volver a salir.
EC

